Número de PCE - 71

Restricciones sobre la carne y los productos lácteos

Mantenida por: El Salvador
Planteada por: Uruguay
Respaldado por:
Planteada por primera vez en: noviembre 1999 G/SPS/R/17 para. 85
Planteada posteriormente en:
Número de veces posteriormente presentada: 0
Documentos pertinentes: Planteada oralmente
Productos abarcados: 02 Carne y despojos comestibles; 04 Leche y productos lácteos; huevos de ave; miel natural; productos comestibles de origen animal, no expresados ni comprendidos en otra parte
Palabra clave (tema) principal : Sanidad animal
Palabras claves: Sanidad animal; Inocuidad de los alimentos; Salud de las personas; Normas internacionales/armonización
Situación: Resuelta
Solución: El Uruguay informó de que la cuestión se había solucionado (G/SPS/R/20, párr. 32).
Fecha en que se comunicó su resolución: 01/11/2000

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

En noviembre de 1999, el representante del Uruguay señaló a la atención del Comité la preocupación de las autoridades de su país por el hecho de que recientemente hubieran sido rechazadas por dos veces las exportaciones de carne y productos lácteos a El Salvador. Cuando se les presentó una documentación de importación completa, las autoridades de El Salvador se negaron oralmente a conceder el necesario permiso de importación alegando que las medidas sanitarias del Uruguay no cumplían las prescripciones establecidas por su país. A pesar de las peticiones de las autoridades del Uruguay, El Salvador no había facilitado el texto de las prescripciones pertinentes. En 1996, El Salvador había enviado al Uruguay un equipo que había inspeccionado las fábricas de productos lácteos y de carne y había recibido de las autoridades uruguayas toda la información solicitada. Desde entonces, El Salvador había manifestado una y otra vez, aunque sólo verbalmente, a sus autoridades que no existían impedimentos para las importaciones de productos de origen animal procedentes del Uruguay. El orador pidió que a la luz de esta información El Salvador aceptara oficialmente la situación sanitaria de su país, reconocida por la OIE y por numerosos países, incluso los más exigentes. El Uruguay estaba dispuesto a revisar sus medidas sanitarias a la luz de los posibles acontecimientos en El Salvador, siempre que se presentara por escrito la necesaria justificación a sus autoridades y de conformidad con las prescripciones de la OMC. La representante de El Salvador respondió que transmitiría a sus autoridades la preocupación expresada por el Uruguay.

En noviembre de 2000, varias delegaciones acogieron con satisfacción el documento y señalaron que proporcionaba una referencia muy útil de las cuestiones que se habían señalado a la atención del Comité. El documento ponía de manifiesto que ese punto del orden del día se estaba utilizando cada día más para solucionar preocupaciones comerciales específicas. Varios miembros aclararon que en realidad algunas de las cuestiones identificadas en el documento se habían solucionado, en particular la planteada por Suiza en relación con las restricciones impuestas por Australia y Nueva Zelandia a los quesos producidos con leche cruda (G/SPS/GEN/204, punto 2, párrafos 4-6) y las preocupaciones del Uruguay con respecto a las restricciones de Israel (punto 30, párrafo 86) y por El Salvador (punto 43, párrafo 105) sobre la carne de bovino.