Número de PCE - 469

Reglamento de la UE relativo a los vegetales de alto riesgo (Reglamento (UE) 2016/2031)

Mantenida por: Unión Europea
Planteada por: Israel
Respaldado por: Canadá; Estados Unidos de América; Kenya
Planteada por primera vez en: noviembre 2019 G/SPS/R/97/Rev.1 paras. 3.14-3.19
Planteada posteriormente en: junio 2020 (G/SPS/R/99 paras. 3.296-2.305)
Número de veces posteriormente presentada: 1
Documentos pertinentes: G/SPS/N/EU/272 G/SPS/N/EU/272/Add.1 G/SPS/N/EU/272/Add.2 G/SPS/N/EU/272/Add.3 G/SPS/GEN/1748
Productos abarcados: 06 Plantas vivas y productos de la floricultura
Palabra clave (tema) principal : Sanidad vegetal
Palabras claves: Sanidad vegetal; Testimonios científicos suficientes; Evaluación del riesgo; Nivel adecuado de protección
Situación: No se ha notificado
Solución:
Fecha en que se comunicó su resolución:

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

En noviembre de 2019, Israel expresó su preocupación con respecto al Reglamento 2016/2031 de la UE, notificado en G/SPS/N/EU/272, relativo a la importación de vegetales de alto riesgo, que entraría en vigor el 14 de diciembre de 2019. En mayo de 2019, la Unión Europea había enviado una nota de aclaración a todos los puntos de contacto de la CIPF en la que se indicaba que la introducción de plantas que figuran en la lista de vegetales de alto riesgo procedentes de países no miembros de la UE solo se permitiría si 1) el país había presentado una solicitud de importación junto con el expediente técnico; 2) el expediente se había evaluado; y 3) la Unión Europea había decidido si se levantaría la prohibición y en qué condiciones.

Israel observó que la lista de géneros vegetales específicos carecía de justificación científica y la imposición de la prohibición no guardaba proporción con el riesgo real, por lo que la medida de la UE era incompatible con el párrafo 2 del artículo 2, el párrafo 4 del artículo 5 y el párrafo 8 del artículo 5 del Acuerdo MSF. Israel lamentó además que la Unión Europea no pudiera llevar a cabo el análisis del riesgo con la celeridad oportuna. Las prescripciones en materia de información de la EFSA aumentaban la carga y exigían múltiples comunicaciones adicionales de información, algunas de las cuales no resultaban pertinentes para evaluar los riesgos derivados de Israel, lo que contraviene el párrafo 1) c) del Anexo C del Acuerdo MSF. Israel afirmó que exportaba a la Unión Europea 12 de las plantas de la lista de vegetales de alto riesgo, y que se habían presentado expedientes de información sobre cinco géneros vegetales, pero no se había completado la evaluación de ninguno de los expedientes. La incertidumbre impuesta por la prohibición prevista había afectado gravemente a los productores de Israel y perturbado el comercio en curso. Israel instó a la Unión Europea a que reconsidere la nota enviada a los puntos de contacto de la CIPF y realice evaluaciones del riesgo de las plantas al tiempo que mantiene el comercio en curso.

El Canadá expresó su preocupación por la proximidad del plazo del 14 de diciembre, fecha en la que el Reglamento de la UE entraría en vigor. El Canadá había mantenido contactos con la Unión Europea para solicitar aclaraciones sobre el procedimiento para continuar el comercio tras la fecha límite, así como sobre la información que exige la Unión Europea para la elaboración de un expediente completo. El Canadá pidió que se concediera más tiempo para la celebración de más consultas bilaterales con otros Miembros antes de que se aplicaran medidas restrictivas del comercio. El Canadá sugirió que el plazo del 14 de diciembre se mantuviera únicamente para la presentación de información y que hubiera a continuación un período de transición de al menos seis meses para que continuara el comercio y durante el cual la Unión Europea llevaría a cabo exámenes exhaustivos de los expedientes, realizaría evaluaciones completas del riesgo y celebraría un proceso de consultas en colaboración.

Los Estados Unidos indicaron que compartían la preocupación. La declaración de los Estados Unidos figura en el documento G/SPS/GEN/1748.

Kenya también invitó a la Unión Europea a que considere la posibilidad de conceder un período de transición más largo para completar los análisis del riesgo de plagas en el marco de dicha medida de la UE, en particular en el caso de los países en desarrollo.

La Unión Europea señaló que el Reglamento 2016/2031 era necesario para garantizar el nivel de protección adecuado en su territorio. La medida había sido adoptada tras una evaluación preliminar que reveló que algunas especies vegetales planteaban riesgos elevados. La Unión Europea destacó la labor realizada para divulgar información sobre el nuevo régimen fitosanitario y reducir al mínimo la perturbación del comercio. La EFSA había publicado orientaciones en octubre de 2018 y en 2019 había organizado dos seminarios en línea para ayudar a las autoridades nacionales a elaborar los expedientes. En respuesta a Israel, la Unión Europea aclaró que los dos primeros expedientes presentados, relativos a Albizia julibrissin y Robinia pseudoacacia, seguían siendo objeto de examen.

En junio de 2020, Israel facilitó la siguiente declaración: En la anterior reunión del Comité MSF celebrada en noviembre, Israel planteó sus preocupaciones en relación con el reglamento de la UE relativo a los llamados vegetales de alto riesgo. Ese reglamento, que ya ha entrado en vigor, ha prohibido la importación en la Unión Europea de 35 géneros y dos especies de vegetales y, por lo tanto, ha detenido el comercio en curso sin que la Unión Europea haya presentado ningún testimonio científico de los riesgos fitosanitarios que justifican la selección de esa lista de vegetales. En septiembre de 2018, la Unión Europea organizó una reunión en Bruselas con agregados de agricultura en la que se instó a los Miembros a que presentaran expedientes sobre esos vegetales de alto riesgo tan pronto como fuera posible (pero no antes de enero de 2019). Todos los delegados tenían claro que si actuaban en consecuencia y la EFSA concluía su análisis a tiempo, se evitaría una prohibición. Lamentablemente, no ha sido así. En enero de 2019, Israel fue el primer país en presentar dos expedientes. Las evaluaciones de la EFSA de esos dos expedientes concluyeron en noviembre de 2019 y febrero de 2020, respectivamente. Aunque en un caso ha transcurrido más de medio año desde la conclusión de la evaluación del riesgo de la EFSA, aún no se ha planteado derogar la prohibición impuesta el 14 de diciembre de 2019. Como hecho positivo, cabe señalar que hace apenas una semana la Unión Europea proporcionó a Israel un proyecto de ley para la reapertura del comercio de dos de esos productos, lo que valoramos sobremanera. Lamentablemente, esos proyectos de medidas no parecen tener en cuenta las conclusiones de la EFSA sobre el nivel de riesgo identificado. Dado que se trata de un nuevo proceso tanto para la Unión Europea como para sus interlocutores comerciales, rogamos a la Unión Europea que proporcione más orientaciones sobre el nivel de protección que considera adecuado y la relación entre las nuevas medidas de importación y los niveles de riesgo identificados por la EFSA. Deseamos reiterar que el comercio de esos vegetales con la Unión Europea se ha llevado a cabo durante muchos años sin problemas fitosanitarios. La prohibición, que sigue en vigor, así como la persistente incertidumbre de no saber cuándo podrá reanudarse el comercio y en qué circunstancias, afectan gravemente a nuestros productores. También están en contradicción directa con el artículo 5.4 del Acuerdo MSF, en el que se establece que al determinar el nivel adecuado de protección sanitaria o fitosanitaria, los Miembros deberán tener en cuenta el objetivo de reducir al mínimo los efectos negativos sobre el comercio. Si bien reconocemos los progresos realizados, instamos de nuevo a la Unión Europea a que reconsidere su política actual a fin de armonizarla con el Acuerdo MSF. Consideramos que el comercio en curso no debe prohibirse, ni siquiera temporalmente, a menos que haya una justificación específica para hacerlo. De no ser así, deben realizarse evaluaciones del riesgo que tengan efectos mínimos en el comercio en curso, es decir, se debe evaluar el riesgo sin interrumpir el comercio y posteriormente efectuar los cambios adecuados en los requisitos de importación en función de los riesgos identificados. En su defecto, instamos una vez más a la Unión Europea a que concluya el proceso sin más demora.

La Unión Europea facilitó la siguiente respuesta: La Unión Europea quisiera aprovechar esta oportunidad para recordar algunas declaraciones anteriores formuladas en el Comité MSF de la OMC y proporcionar a los Miembros información actualizada sobre la situación en que se encuentra la aplicación de sus medidas reglamentarias relativas a los vegetales de alto riesgo. El nuevo régimen fitosanitario de la UE, el Reglamento (UE) Nº 2016/2031, que entró en vigor en diciembre de 2019, mantiene un sistema generalmente abierto, pero aumenta el nivel de protección fitosanitaria de la Unión Europea. Una evaluación preliminar realizada por las autoridades de la Unión Europea reveló que un número reducido de vegetales y productos vegetales, enumerados en el Reglamento (UE) Nº 2018/2019, entrañaban un riesgo inaceptable. En consecuencia, esos vegetales de alto riesgo solo pueden introducirse en la Unión Europea tras una evaluación del riesgo llevada a cabo por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sobre la base de un expediente técnico presentado por los países exportadores interesados. Una vez finalizada la evaluación del riesgo, la Comisión Europea adopta una medida de aplicación en la que se detallan los requisitos de importación pertinentes. La Unión Europea ha realizado una importante labor para divulgar información sobre el nuevo régimen fitosanitario y reducir al mínimo la perturbación del comercio. La Comisión Europea celebró reuniones en Bruselas con países no pertenecientes a la UE para proporcionar explicaciones y abordar las posibles preocupaciones. La EFSA ha publicado un informe técnico en el que se especifica la información necesaria para los expedientes técnicos y ha organizado dos seminarios en línea para ayudar a las autoridades nacionales a elaborar los expedientes. Además, la Unión Europea ha notificado todos los proyectos de medidas reglamentarias y ha proporcionado respuestas detalladas a todas las observaciones recibidas. Hasta la fecha, la Unión Europea ha recibido 53 solicitudes y la EFSA ha concluido seis evaluaciones del riesgo. El sistema ya está en funcionamiento y todas las solicitudes se tramitan de conformidad con las normas y procedimientos establecidos. Por lo que se refiere al caso concreto de Israel, de las cinco solicitudes recibidas la EFSA ha concluido la evaluación de las dos primeras (Albizia julibrissin y Robinia pseudoacacia) y la tercera se aprobará en la sesión plenaria de la Comisión Técnica de la EFSA en julio de 2020. La Unión Europea también ha concluido sus procedimientos de consulta internos y enviado proyectos de instrumentos jurídicos a Israel para someterlos a consulta durante cinco días. El plazo para esa consulta venció el 23 de junio de 2020. La Comisión Europea espera adoptar muy pronto los instrumentos jurídicos correspondientes. La publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea tendrá lugar unos días después de su adopción. La Unión Europea desea asegurar a Israel y a todos los demás Miembros de la OMC que está haciendo todo lo posible por acelerar la aplicación de estas medidas reglamentarias, que son necesarias para garantizar el nivel adecuado de protección fitosanitaria en su territorio.