Número de PCE - 457

Modificación de los LMR de imazalil en la UE

Mantenida por: Unión Europea
Planteada por: Colombia; Costa Rica; Côte d'Ivoire; Ecuador; República Dominicana
Respaldado por: Brasil; Camerún; Estados Unidos de América; Guatemala; Honduras; Jamaica; Nicaragua; Panamá; Perú; Senegal; Uruguay
Planteada por primera vez en: julio 2019 G/SPS/R/95 paras. 4.2-4.15
Planteada posteriormente en:
Número de veces posteriormente presentada: 0
Documentos pertinentes: G/SPS/N/EU/319 G/SPS/GEN/1707 G/SPS/GEN/1707/Add.1
Productos abarcados: 08 Frutas y frutos comestibles; cortezas de agrios (cítricos), melones o sandias
Palabra clave (tema) principal : Inocuidad de los alimentos
Palabras claves: Inocuidad de los alimentos; Salud de las personas; Normas internacionales/armonización; Límites máximos de residuos (LMR); Plaguicidas; Evaluación del riesgo; Testimonios científicos suficientes; Obstáculos técnicos al comercio (OTC)
Situación: No se ha notificado
Solución:
Fecha en que se comunicó su resolución:

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

En julio de 2019, Colombia expresó su preocupación por el proyecto de Reglamento de la Comisión Europea sobre los límites máximos de residuos (LMR) de imazalil, notificado con la signatura G/SPS/N/EU/319. Asimismo, hizo referencia a los documentos G/SPS/GEN/1707 y G/SPS/GEN/1707/Add.1 de Colombia, Côte d'Ivoire, el Ecuador y la República Dominicana.

Colombia afirmó que el proyecto de Reglamento disminuiría el LMR de imazalil en los bananos hasta un nivel que haría inviable el uso de esta sustancia, a pesar de que recientemente había sido evaluada y aprobada a nivel europeo. El imazalil era un fungicida utilizado en los países productores de banano para el que no se conocían alternativas fitosanitarias. El impacto económico, social y ambiental para esos países sería irreversible.

Colombia instó a la Unión Europea a mantener el LMR de imazalil en los bananos en su valor vigente de 2 mg/kg, de conformidad con las normas del Codex, en espera de que la misma UE llevara a cabo una evaluación científica del riesgo según lo dispuesto en el Acuerdo MSF de la OMC. Asimismo, solicitó que el Reglamento de la UE tuviera en cuenta las obligaciones dimanantes del párrafo 2 del artículo 2, del párrafo 1 del artículo 3 y de los párrafos 2 y 3 del artículo 5 del Acuerdo MSF de la OMC. Por último, Colombia solicitó que se consideraran las preocupaciones de un número considerable de Miembros que habían presentado observaciones formales sobre el proyecto de Reglamento.

Costa Rica mencionó que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) había reconocido que los LMR de imazalil en los bananos deberían mantenerse inalterados hasta que se dispusiera de más pruebas científicas. Además, mostró su preocupación por el hecho de que el proyecto de Reglamento trasladase la carga de probar la inocuidad del imazalil a sus usuarios. En este caso, tales usuarios eran los productores de países en desarrollo y menos adelantados de zonas tropicales, cuyas limitaciones institucionales y presupuestarias les impedían encargar sus propios estudios científicos. Costa Rica instó a la Unión Europea a conceder períodos de transición suficientemente amplios para realizar los estudios necesarios, y para que los países exportadores tuvieran tiempo para introducir cambios entre cosechas.

El Ecuador destacó que, en la reunión de junio de 2019 del Comité Permanente de Vegetales, Animales, Alimentos y Piensos de la Unión Europea, los Estados miembros y la Comisión habían acordado un LMR de imazalil en los bananos de 0,02 mg/kg. Según el anexo 3 del informe 234 de la JMPR de 2018, la ingesta diaria estimada internacional (IDEI) de imazalil oscilaba entre el 2% y el 40% de la ingesta diaria admisible (IDA) para varios productos, entre ellos los bananos. Eso quería decir que el consumo de productos agropecuarios con el valor máximo permitido de residuos de imazalil no afectaría a la salud, ya que esa presencia solo llegaría al 40% de la IDA máxima. El citado informe de la JMPR también recomendaba incrementar el límite actual a 3 mg/kg. En la 51a reunión anual del CCPR, celebrada en abril de 2019, se admitió ese informe, y se presentó para su adopción en el 42º período de sesiones de la Comisión del Codex Alimentarius. El Ecuador añadió que varios Estados miembros de la UE habían aprobado el LMR de 2 mg/kg, pero la EFSA había considerado que los datos del informe de la JMPR eran insuficientes, y la incertidumbre resultante había propiciado la decisión de rebajar el LMR a 0,01 mg/kg. Por último, el Ecuador destacó que era necesario un período de transición que permitiera adaptarse a un nuevo fungicida, y contar con los recursos necesarios para realizar los estudios científicos pertinentes.

La República Dominicana se sumó a esa preocupación. El imazalil era un fungicida clave para sus exportaciones de banano, mango y aguacate, que representaban el 20% de sus exportaciones anuales de alimentos, y cuyo principal destino era la Unión Europea. La República Dominicana señaló a la atención de los Miembros la comunicación de la India, distribuida con la signatura G/SPS/W/284, de abril de 2015, donde se indicaba que la práctica de adoptar LMR para plaguicidas no registrados o no utilizados en el territorio del Miembro importador repercutía negativamente en el comercio. El Comité MSF había reaccionado a esta notificación realizando varios talleres técnicos con la finalidad de desalentar esa práctica. La República Dominicana lamentó que la Unión Europea no hubiera tomado en cuenta las recomendaciones de esos talleres.

Los Estados Unidos señalaron que la imposición de LMR excesivamente restrictivos ya repercutía en los costos de producción de su país, además de provocar pérdidas innecesarias de cosechas y desperdicios de alimentos. Lamentaron que la Unión Europea optara por reducir los LMR de imazalil en los cítricos, cuando el Codex acababa de aprobar su aumento. Además, señalaron con preocupación que este tipo de medidas generaban incertidumbre entre los científicos e innovadores del ámbito fitosanitario, quienes ya se veían afectados por los costos en franco aumento y un tiempo de espera más largo de las decisiones sobre la prolongación de autorizaciones o la introducción de nuevas herramientas y productos en el mercado.

El Perú indicó que estaba siguiendo estos debates porque el imazalil se utilizaba en su país para producir espárragos, uvas y cítricos.

Jamaica realizó su declaración en nombre del Grupo ACP. Señaló a los Miembros que España disponía de nuevas evidencias científicas para colmar las lagunas de información y adoptar una decisión sobre el uso seguro del imazalil. Asimismo, destacó la necesidad de contar con un período de transición de 36 meses. Además, Jamaica lamentó que la votación de la UE sobre la medida hubiera tenido lugar 10 días después de la finalización del plazo para presentar observaciones sobre la notificación de la UE al Comité MSF, un período de tiempo que resultaba insuficiente para examinar y analizar adecuadamente tales observaciones.

Côte d'Ivoire se sumó a los Miembros que habían presentado esta preocupación comercial específica. Destacó que su país había sido el mayor exportador africano de bananos, y que su principal mercado era la UE. Mencionó los puestos de trabajo en la producción de bananos, y señaló con preocupación que la medida de la UE afectaría a su desarrollo. Instó a la Unión Europea a aplazar la aplicación de esta medida, y solicitó asistencia técnica para buscar fungicidas alternativos. Además, Côte d'Ivoire respaldó las observaciones formuladas por Jamaica en nombre del Grupo ACP.

El Uruguay informó a los Miembros de que seguiría atentamente la evolución de los LMR, y exhortó a la Unión Europea a que, mientras no se aportaran nuevas evidencias científicas, mantuviera el LMR para los cítricos establecido por el Codex.

Varios otros Miembros de la OMC, el Brasil, el Camerún, Guatemala, Honduras, Jamaica en nombre de los países ACP, Nicaragua, Panamá, el Perú, el Senegal y el Uruguay, respaldaron esta preocupación comercial específica y se mostraron preocupados por la reducción del LMR a un valor inferior al establecido en las normas del Codex. Algunos Miembros hicieron hincapié en la falta de alternativas al imazalil, y recordaron los principios sanitarios y fitosanitarios que respaldaban la aplicación de medidas basadas en criterios científicos, la realización de análisis del riesgo y la necesidad de evitar restricciones innecesarias al comercio. También destacaron la importancia de mantener la colaboración con el Codex y la JMPR sobre los LMR.

La Unión Europea afirmó que los nuevos LMR propuestos eran necesarios para garantizar un nivel de protección adecuado en su territorio. La evaluación realizada por la EFSA en 2017 había detectado elementos preocupantes referentes a la salud de los consumidores, y en las subsiguientes evaluaciones no se habían obtenido resultados más favorables para ninguna de las buenas prácticas agropecuarias sobre las cuales la EFSA tenía información. Por tanto, no se podía establecer un LMR que garantizara una protección suficiente para los consumidores. La evaluación había tenido en cuenta los LMR vigentes del Codex. Dado que no se disponía de información sobre prácticas alternativas, la Unión Europea había propuesto reducir el LMR hasta el límite de determinación analítica. La Unión Europea invitó a los Miembros que dispusieran de información útil para establecer niveles de residuos seguros, a que presentaran las solicitudes previstas en el marco legislativo pertinente, si bien aclaró que tales solicitudes no suspenderían el procedimiento en curso de reducción de los LMR.

La Unión Europea reconoció que otros organismos dedicados a la evaluación del riesgo podrían llegar a conclusiones distintas, debido a diferencias en las bases de datos, en las metodologías de evaluación del riesgo y en los límites de protección fijados por los responsables de gestionar los riesgos, entre otros factores. Señaló que se reservaba el derecho de basar sus medidas en las evaluaciones del riesgo realizadas por su propio órgano competente en esta materia, y aclaró que el actual LMR del Codex fue fijado antes de que la EFSA detectara los citados elementos preocupantes referentes a la salud de los consumidores y de que la UE se adhiriera al Codex, lo que explicaba que la UE no hubiera formulado reservas en la reunión del CCPR. En la reunión del CCPR de 2019, la Unión Europea presentó una reserva al avance de la nueva propuesta de LMR del Codex de 3 mg/kg para los bananos. La Unión Europea añadió que su propuesta de norma que reducía el LMR de imazalil en los bananos había sido acogida con un dictamen favorable por el Comité Permanente competente. Estaba previsto que la medida se adoptara formalmente en octubre de 2019 y se aplicara a partir de 2020. Las fechas aplicables se indicarían al publicar la medida en el Diario Oficial de la Unión Europea, para que los operadores comerciales del sector alimentario pudieran adaptarse a los nuevos requisitos. La Unión Europea destacó que respetaba las obligaciones de transparencia dimanantes de los Acuerdos MSF y OTC, y aseguró a los Miembros que todas las observaciones remitidas a sus servicios de información MSF se atendían por escrito.