Número de PCE - 413

Restricciones impuestas por Guatemala a los productos a base de huevo

Mantenida por: Guatemala
Planteada por: México
Respaldado por:
Planteada por primera vez en: octubre 2016 G/SPS/R/84 paras. 3.5-3.6
Planteada posteriormente en: noviembre 2018 (G/SPS/R/93 paras. 3.48-3.49)
marzo 2019 (G/SPS/R/94 paras. 3.96-3.99)
julio 2019 (G/SPS/R/95 paras. 4.83-4.84)
junio 2020 (G/SPS/R/99 paras. 3.274-3.283)
Número de veces posteriormente presentada: 4
Documentos pertinentes: Planteada oralmente
Productos abarcados: 0407 Huevos de ave con cáscara (cascarón), frescos, conservados o cocidos.; 0408 Huevos de ave sin cáscara (cascarón) y yemas de huevo, frescos, secos, cocidos en agua o vapor, moldeados, congelados o conservados de otro modo, incluso con adición de azúcar u otro edulcorante.
Palabra clave (tema) principal : Inocuidad de los alimentos
Palabras claves: Inocuidad de los alimentos; Salud de las personas; Normas internacionales/armonización; Evaluación del riesgo; Influenza aviar
Situación: No se ha notificado
Solución:
Fecha en que se comunicó su resolución:

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

En octubre de 2016, México expresó su preocupación por las restricciones impuestas por Guatemala a los productos a base de huevo. México entendía que la medida infringía los principios fundamentales de justificación técnica y científica basada en normas internacionales, principios consagrados en el Acuerdo MSF y en el Acuerdo de Libre Comercio entre México y América Central. México señaló su preferencia por el diálogo, pero añadió que sus esfuerzos no habían tenido éxito. Guatemala seguía restringiendo la importación de productos mexicanos a base de huevo, a pesar de que su legislación permitía la importación de productos avícolas sometidos a tratamiento térmico. México indicó que sus exportaciones de productos a base de huevo se habían visto gravemente afectadas por las restricciones y solicitó que Guatemala retirase su medida y restableciera este comercio.

Guatemala contestó que en octubre había informado a México de que estaba realizando una evaluación de riesgo y comunicaría los resultados en su momento.

En noviembre de 2018, México reiteró su preocupación por las restricciones impuestas por Guatemala a los productos a base de huevo, y puso de relieve que esa medida infringía los principios fundamentales de justificación técnica y científica basada en normas internacionales. México explicó que eran principios consagrados en los acuerdos MSF y OTC, y en el Acuerdo de Libre Comercio entre México y América Central. Las conversaciones celebradas continuadamente con Guatemala no habían conseguido resolver esta cuestión, a pesar de la propia declaración de México como zona libre de gripe aviar altamente patógena. Preocupaban a México las demoras injustificadas en las comunicaciones de Guatemala, habida cuenta de que se venían manteniendo conversaciones desde 2010. México recordó además que sus exportaciones de productos a base de huevo se habían visto gravemente afectadas por las restricciones y solicitó a Guatemala que retirase sus medidas, que no tenían justificación científica ni se basaban en ninguna norma internacional pertinente.

Guatemala contestó que en octubre de 2016 había informado a México de que estaba examinando la información facilitada. Esta cuestión se había abordado de nuevo en 2016 y 2017, y en junio de 2018 Guatemala comunicó a México la prohibición de las importaciones de productos avícolas debido a un brote de gripe aviar altamente patógena (H7N3) en dos estados mexicanos. Guatemala señaló que sus medidas se ajustaban a las normas de la OIE, y esperaba información adicional de México. Guatemala se mostró dispuesta a proseguir las consultas bilaterales sobre este asunto.

En marzo de 2019, México reiteró su preocupación por las restricciones impuestas por Guatemala a las importaciones de productos a base de huevo con procesamiento térmico. Recordó que desde 2007 solicitaba la anulación de esta medida que consideraba incompatible con el Acuerdo MSF y el Tratado de Libre Comercio entre México y Centroamérica, ya que no tenía justificación técnica y científica basada en normas internacionales y no se había realizado una evaluación del riesgo. México hizo referencia a las recomendaciones contenidas en el párrafo 4.15 del artículo 10 del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE para garantizar la eliminación de los virus de gripe aviar en las importaciones de productos elaborados a base de huevo, independientemente de la situación sanitaria del país de origen con respecto a dicha enfermedad. México añadió que las restricciones aplicadas por Guatemala contradecían también la propia legislación de ese país -al no atenerse a las directrices y recomendaciones de la OIE- e incumplían principios fundamentales del Acuerdo MSF. México lamentó que no se hubieran conseguido avances a pesar de haber demostrado que había zonas y compartimentos libres de gripe aviar altamente patógena, y destacó que la prohibición total aplicada por Guatemala a sus ovoproductos afectaba gravemente a su país.

Guatemala proporcionó información sobre las reuniones técnicas mantenidas y las respuestas por escrito a la solicitud de México, la más reciente de ellas con fecha de 12 de febrero de 2019. Sobre la base de información de la OIE, México había notificado brotes de gripe aviar altamente patógena de serotipo H7N3 en febrero de 2018, y brotes de la enfermedad de Newcastle en enero y febrero de 2019, también en estados mexicanos fronterizos con Guatemala. La legislación nacional de Guatemala no permitía el comercio de aves de corral ni productos y subproductos avícolas con países afectados por la gripe aviar altamente patógena (Acuerdos Ministeriales Nº 105-2012 y Nº 228-2013) o la forma de alta virulencia de la enfermedad de Newcastle (Acuerdo Ministerial Nº 1029-99). Guatemala concluyó que los virus citados suponían una amenaza para su avicultura, la cual estaba libre de dichas enfermedades según había demostrado científicamente el Programa Nacional de Sanidad Avícola del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación.

México respondió a Guatemala explicando que los focos de la enfermedad de Newcastle de serotipo velogénico se habían notificado debidamente a la OIE, pero no representaban un riesgo en el caso de las exportaciones de productos a base de huevo con procesamiento térmico. México pidió a Guatemala que tuviese en cuenta las recomendaciones contenidas en los párrafos 9.11 y 9.20 del artículo 10 del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE.

Guatemala reiteró que sus medidas sanitarias para el comercio de aves de corral y productos avícolas procedentes de países afectados por la gripe aviar altamente patógena y la forma de alta virulencia de la enfermedad de Newcastle se basaban en las normas de la OIE. Guatemala detalló los brotes notificados por México a la OIE desde 2014, así como los tipos de aves de corral y los estados afectados; se refirió igualmente a los informes sobre los casos de incumplimiento detectados por las autoridades guatemaltecas en julio de 2016. Ante la falta de medidas correctivas, y a la luz de los riesgos sanitarios, Guatemala no podía reanudar el comercio. Guatemala añadió que sus Acuerdos Ministeriales Nº 105-2012 Y Nº 1029-99 estaban basados en el Código Sanitario para Animales Terrestres de la OIE.

En julio de 2019, México pidió a Guatemala una oportunidad para demostrar que los productos a base de huevo sometidos a tratamiento térmico no presentaban ningún riesgo, y que permitiese la importación de productos a base de huevo sometidos a un tratamiento térmico que garantice la destrucción del virus de la gripe aviar, independientemente de la situación del país con respecto a esa enfermedad, según lo previsto en el artículo 10.4.15 del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE. Por lo que se refiere a la enfermedad de Newcastle, México ha notificado los brotes detectados, y solicitó a Guatemala que permitiese la importación de productos sometidos a un tratamiento térmico que garantice la destrucción del virus, según lo previsto en el párrafo 2 del artículo 10.9.11 y en el artículo 10.9.20 del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE. Guatemala había explicado que sus restricciones se ajustaban a lo dispuesto en su Acuerdo Ministerial 228/2013, pero México observó que dicho Acuerdo también estipulaba que se cumplirían las directrices de la OIE. México lamentó que no se hubiera respondido a las comunicaciones enviadas.

Guatemala informó a los Miembros de que proporcionaría a México una respuesta por escrito en la que figurarían sus prescripciones para las importaciones al mercado guatemalteco, que se enmarcaban en el actual proceso de revisión de la reglamentación de ese país sobre aves de corral, en el que se tomarían como referencia las directrices de la OIE relativas a países con brotes de gripe aviar y virus de Newcastle. Guatemala proseguiría las conversaciones bilaterales en curso.

En junio de 2020, México presentó la siguiente declaración: Una vez más, México expresa su preocupación en relación con las restricciones impuestas por Guatemala a las importaciones de producto a base de huevo con procesamiento térmico originario de México, desde 2006. Como se ha señalado en múltiples ocasiones, México considera que la medida podría ser violatoria a los principios fundamentales de justificación técnica y científica y con base en normas internacionales, contemplados tanto en el Acuerdo MSF, como en el Tratado de Libre Comercio suscrito entre México y Centroamérica. En reiteradas ocasiones, México ha insistido en demostrar objetivamente a las autoridades sanitarias de Guatemala, que los productos a base de huevo con procesamiento térmico carecen de riesgo para la importación y ha solicitado a Guatemala que reconozca lo anterior de conformidad con lo dispuesto en el Artículo 10.4.15, numeral 2, del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE, en el cual se establecen las recomendaciones para la importación de productos a base de huevo de aves de corral, independientemente del estatus sanitario del país de origen respecto de la influenza aviar. Con respecto a la enfermedad de Newcastle, México ha sido transparente informando debidamente a la OIE sobre los focos de infección detectados en el país. En este sentido, reiteramos a Guatemala que tome en cuenta las recomendaciones del Código Sanitario para los Animales Terrestres, el cual, en su Artículo 10.9.11, numeral 2, señala que independientemente del estatus sanitario del país de origen con respecto a la enfermedad de Newcastle, las mercancías se pueden importar siempre y cuando se sometan a un tratamiento térmico que garantice la destrucción del virus, de conformidad con el Artículo 10.9.20 del mismo instrumento. Guatemala ha argumentado que las restricciones comerciales que mantiene en contra de las importaciones de México obedecen al cumplimiento de su normativa nacional, destacando el Acuerdo Ministerial 228/2013, mismo que también señala en su artículo 4, que se actuará tomando en cuenta las directrices de la OIE, lo cual, desde la perspectiva de México, no está sucediendo. La posición de Guatemala refleja una presunta violación a principios fundamentales del Acuerdo MSF, particularmente al Artículo 2.2, al mantener una medida restrictiva al comercio, sin base científica, a un producto que se somete a un tratamiento térmico con el fin de no representar algún riesgo sanitario. Cabe destacar que México ha buscado resolver este asunto por medio del diálogo político y técnico con las autoridades competentes de Guatemala, en el marco de este Comité desde 2016 cuando se presentó por primera vez esta preocupación, en diversas reuniones bilaterales y a través del Comité MSF previsto en el TLC entre México y Centroamérica. No obstante, estos esfuerzos no han sido fructíferos y Guatemala aún mantiene la restricción a los productos mexicanos mencionados, aun cuando México ha demostrado contar con zonas y compartimentos libres de Influenza Aviar Altamente Patógena. México considera que la restricción total a las exportaciones de ovoproductos mexicanos por parte de Guatemala es una decisión unilateral que genera un impacto negativo al comercio de estos productos entre ambos países. En virtud de lo anterior, el Gobierno de México solicita nuevamente al Gobierno de Guatemala, la revocación de su medida, a fin de iniciar el comercio de ovoproductos térmicamente procesados de origen mexicano, considerando que no se ha demostrado que Guatemala cuenta con sustento técnico-científico o algún análisis de riesgo adecuado a las circunstancias, que justifique una medida más restrictiva a las recomendadas por la OIE.

Guatemala facilitó la siguiente declaración: Guatemala procedió a dar respuesta al requerimiento de México por medio del Oficio DSA-BA-1309-2019 de fecha 2 de octubre de 2019, en donde se trasladaron los requisitos sanitarios aplicables para la importación de huevo de gallina sin cáscara, yemas de huevo, claras de huevo líquido pasteurizado deshidratado al territorio guatemalteco. Los requisitos sanitarios de importación remitidos a México son los requisitos sanitarios que se encuentran vigentes en Guatemala aplicables a ovoproductos. La reglamentación vigente en Guatemala, toma como referencia las normas de la Organización Mundial de Sanidad Animal, OIE, establecidas en el Código Sanitario para los animales terrestres del período vigente, artículo 10.4.15 relativo al Virus de la Influenza Aviar y artículo 10.9.11, referente al Virus de la Enfermedad de Newcastle. Asimismo, las medidas sanitarias establecidas para la importación de aves de corral y productos avícolas, tienen su base y fundamento legal en las Normas del Código Sanitario para Animales Terrestres de la OIE, es decir, el Volumen I (Condiciones Generales) y Volumen II (Recomendaciones aplicables a las enfermedades de la lista de la OIE y otras enfermedades para el comercio internacional). Dado que los requisitos sanitarios de importación y medidas aplicables por Guatemala, tienen su base y fundamento en las recomendaciones de la OIE, da lugar a que las mismas no sean violatorias a los principios fundamentales del Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, MSF, de la Organización Mundial del Comercio, OMC. Cabe mencionar que Guatemala es un país libre de Influencia Aviar de Alta Patogenicidad, notificado a la OIE el 14 de enero de 2004, condición que mantiene hasta la fecha. En el caso del Virus de la Enfermedad de Newcastle Altamente Patógena, se auto declaró libre el 1 de diciembre de 2017, según Acuerdo Ministerial 335-2017 y estamos en proceso de notificar a la OIE dicha situación, por lo que los requisitos sanitarios que actualmente se requieren para los ovoproductos, aplican para salvaguardar la sanidad avícola del país. Guatemala solicita a México la celebración de una reunión bilateral entre ambos Miembros, a nivel de misiones permanentes para que de esta forma la delegación mexicana exponga los argumentos técnicos y científicos en los que se fundamenta su preocupación comercial, toda vez que Guatemala no se opone a la entrada a su territorio de ovoproductos de origen mexicano, siempre que se garantice el cumplimiento de las normas nacionales donde se incluye realizar inspecciones de origen y un análisis de riesgo.