Número de PCE - 356

Medidas fitosanitarias de la UE sobre la mancha negra de los cítricos

Mantenida por: Unión Europea
Planteada por: Sudáfrica
Respaldado por: Argentina; Brasil; Zambia
Planteada por primera vez en: junio 2013 G/SPS/R/71 paras. 4.15-4.17
Planteada posteriormente en: marzo 2014 (G/SPS/R/74 paras. 3.31-3.32)
octubre 2014 (G/SPS/R/76 paras. 3.16-3.17 )
julio 2015 (G/SPS/R/79 paras. 3.67-3.69)
octubre 2015 (G/SPS/R/81 paras. 3.72-3.74)
Número de veces posteriormente presentada: 4
Documentos pertinentes: G/SPS/GEN/26 G/SPS/N/EEC/46 G/SPS/N/EEC/47
Productos abarcados:
Palabra clave (tema) principal : Sanidad vegetal
Palabras claves: Sanidad vegetal; Evaluación del riesgo; Testimonios científicos suficientes; Normas internacionales/armonización
Situación: No se ha notificado
Solución:
Fecha en que se comunicó su resolución:

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

En junio de 2013, Sudáfrica expresó su preocupación por las medidas de la UE que restringían las importaciones de cítricos de Sudáfrica a causa de la mancha negra, una cuestión que se discutía desde 1992. En la reunión del Comité MSF celebrada en julio de 1997, Sudáfrica había distribuido, con la signatura G/SPS/GEN/26, una declaración relativa a las notificaciones de la UE sobre la modificación de las medidas fitosanitarias aplicadas a la mancha negra de los cítricos (documentos G/SPS/N/EEC/46 y G/SPS/N/EEC/47). Sudáfrica alegó entonces que las medidas de la UE no estaban justificadas científicamente y carecían de una base técnica, ya que las frutas infestadas no suponían un riesgo de plaga significativo. Lamentablemente, la cuestión quedó sin resolver. Las medidas de la UE no sólo carecían de base científica, sino que habían tenido consecuencias excesivamente negativas sobre el comercio, por lo que contravenían el Acuerdo MSF. Como se había señalado anteriormente en el Comité MSF, la cuestión se había planteado en el contexto del procedimiento de solución de diferencias de la CIPF se mantenían conversaciones bilaterales. Sudáfrica señaló que seguía esperando los resultados de un análisis del riesgo de plaga asociado al hongo Guignardia citicarpa llevado a cabo por la UE que se debía terminar en 2011. Sudáfrica instó a la Unión Europea a concluir su análisis del riesgo de plaga y aplicar medidas científicamente fundamentadas.

La Argentina mostró su apoyo a la posición de Sudáfrica desde su posición de gran exportador de cítricos a la Unión Europea. La Argentina instó a la Unión Europea a finalizar en breve su análisis del riesgo y adoptar medidas que tuvieran una base científica y no restringieran indebidamente el comercio.

La Unión Europea confirmó que ese asunto se había planteado en el primer procedimiento de solución de diferencias de la CIPF y señaló que su territorio estaba libre de la mancha negra de los cítricos; las restricciones vigentes reflejaban el deseo de la UE de mantener esa condición. Debido al aumento del número de casos de mancha negra de los cítricos detectados en las exportaciones de fruta de Sudáfrica, la Unión Europea había decidido que tras varias interceptaciones podían adoptarse medidas. La Unión Europea aseguró a Sudáfrica que colaborarían estrechamente antes de proceder a esa decisión. La Unión Europea subrayó que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria estaba evaluando si los propios cítricos podían transmitir la enfermedad de la mancha negra. El proyecto de análisis del riesgo de plagas concluiría previsiblemente en julio de 2013 y se sometería a consulta pública. La Unión Europea esperaba que los debates bilaterales y en la CIPF y la información científica que se tendría en breve permitirían alcanzar una solución satisfactoria para todos.

En marzo de 2014, Sudáfrica reiteró su preocupación con respecto a las medidas adoptadas por la UE para restringir las importaciones de cítricos. En diciembre de 2013 la UE adoptó una medida de emergencia más restrictiva para impedir la introducción en su territorio del patógeno causante de la mancha negra de los cítricos. En febrero de 2014, la EFSA publicó su análisis sobre el riesgo de esa enfermedad. Sudáfrica revisaba anualmente sus prácticas en materia de gestión de riesgos relacionados con esa enfermedad y se habían introducido mejoras significativas, tal y como se había documentado a la UE. Sudáfrica consideraba que no existía una justificación técnica para las exigentes medidas de la UE contra la mancha negra de los cítricos, y que estas medidas eran desproporcionadas, teniendo en cuenta el territorio de la UE que podría estar expuesto a la enfermedad.

La Unión Europea confirmó que la EFSA había llevado a cabo un análisis de riesgos de la mancha negra de los cítricos en febrero de 2014. En el marco del procedimiento se había celebrado una consulta pública con expertos científicos y se habían publicado todas las observaciones resultantes. La evaluación de la EFSA había confirmado que la mancha negra de los cítricos representaba un riesgo elevado para la UE debido a que las condiciones medioambientales en algunas regiones de la UE eran favorables a la entrada, radicación y propagación de la enfermedad a través de la importación de cítricos. Las medidas de prevención aplicadas eran suficientes, pero en algunos casos debían reforzarse. Puesto que el proceso de revisión de los requisitos generales de importación relativos a la mancha negra de los cítricos tomaría cierto tiempo, la UE estaba considerando adoptar medidas provisionales aplicables a la importación de cítricos de Sudáfrica, habida cuenta del número de envíos de la temporada anterior que no cumplían tales requisitos. Con todo, la UE reconoció los esfuerzos realizados por Sudáfrica por garantizar la inocuidad en el comercio de los cítricos.

En octubre de 2014, Sudáfrica recordó las preocupaciones que había planteado anteriormente en relación con los requisitos rigurosos de la UE aplicables a los cítricos. A pesar de las observaciones presentadas por Sudáfrica y por un grupo internacional de expertos científicos, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria publicó en febrero de 2014 su evaluación final sobre los riesgos asociados a la mancha negra de los cítricos, y mantenía que los cítricos procedentes de zonas en que había presencia de la mancha negra de los cítricos representaban un riesgo para la Unión Europea. Basándose en esa conclusión, el Comité fitosanitario permanente de la Comisión Europea había decidido aplicar medidas adicionales a la importación de cítricos procedentes de Sudáfrica, que habían entrado en vigor en julio de 2014. En opinión de Sudáfrica, estos requisitos mucho más estrictos restringían el comercio sin justificación y eran desproporcionados en relación con los riesgos que podían causar esas importaciones a la Unión Europea. Sudáfrica señaló que las medidas implicaban un aumento de los costos y tenían graves repercusiones negativas para la rama nacional de producción de cítricos. Sudáfrica había suspendido voluntariamente las exportaciones de determinadas zonas para el resto de 2014 y había solicitado a la secretaría de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) que estableciera un comité de expertos, de conformidad con el artículo XIII de la Convención, que emitiese un dictamen independiente basado en datos científicos. A pesar de que se habían mantenido intercambios con la Unión Europea durante 22 años, no se habían logrado avances. Sudáfrica volvería a revisar su sistema de gestión de riesgos de la mancha negra de los cítricos para la campaña de exportación de 2015 y continuaría consolidando su rama de producción de cítricos. Sudáfrica reafirmó su opinión, basada en datos científicos, de que las prescripciones fitosanitarias de importación de la UE relativas a la mancha negra de los cítricos, aplicables a los frutos frescos destinados al consumo, eran más estrictas de lo que puede justificarse desde el punto de vista técnico.

La Unión Europea señaló que las medidas se establecieron para impedir la entrada de la mancha negra de los cítricos, ante el aumento del número de intercepciones en 2014. La Unión Europea estaba libre de esa plaga y debía impedir su entrada, que tendría graves repercusiones económicas. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria había establecido un grupo científico de trabajo y estaba preparando un diálogo sobre esta preocupación. La Unión Europea reconoció los esfuerzos de Sudáfrica por remediar la situación y expresó su disposición a cumplir con sus obligaciones dimanantes del procedimiento de resolución de diferencias de la CIPF, si bien esperaba también celebrar conversaciones con las autoridades sudafricanas a nivel bilateral.

En julio de 2015, Sudáfrica reiteró sus preocupaciones por las prescripciones restrictivas de la UE para la importación de cítricos. Las medidas que la UE llevaba aplicando desde 2014 en relación con la mancha negra de los cítricos eran bastante más estrictas que las anteriores, carecían de base científica, exigían costos adicionales y tenían graves repercusiones negativas en la rama nacional de producción de cítricos. Sudáfrica recordó que había pedido a la secretaria de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) que estableciera un comité de expertos, de conformidad con el artículo XIII de la Convención, que emitiese un dictamen independiente basado en datos científicos. Sudáfrica instó además a la CIPF a que acelerara el proceso.

La Unión Europea señaló que se habían adoptado medidas para impedir la entrada de la mancha negra de los cítricos en el territorio de la UE. El endurecimiento de los requisitos era el resultado de la evaluación de riesgos llevada a cabo por la EFSA en febrero de 2014 y el número recurrente de interceptaciones. La Unión Europea explicó que se habían producido 28 interceptaciones en 2014 y cuatro en 2015. Dadas las circunstancias, la Unión Europea iba a mantener sus prescripciones de importación y a estudiar la posibilidad de adoptar nuevas medidas. Reconoció los esfuerzos de Sudáfrica por remediar la situación, aunque todavía no se habían traducido en una reducción de las interceptaciones de las importaciones. La Unión Europea expresó su satisfacción por que los órganos técnicos de ambos países celebraran conversaciones bilaterales para resolver la cuestión. En relación con la labor de la CIPF, la Unión Europea indicó que formularía sus observaciones sobre el proyecto de mandato propuesto por la secretaría de la Convención.

La CIPF señaló que se trataba de la primera disputa formal presentada en el marco de la CIPF, y que permitiría adquirir experiencia. La CIPF reiteró que estaba teniendo bastantes dificultades para encontrar expertos científicos en la mancha negra de los cítricos que fueran neutrales. Explicó que, para ampliar la búsqueda, había incluido a expertos en la esfera de la evaluación de riesgos puesto que guardaba relación con la mancha negra. La CIPF animó a los Miembros a proponer nombres de candidatos y explicó que el mandato del grupo de expertos estaba sujeto a la negociación entre las Partes.

En octubre de 2015, Sudáfrica volvió a expresar su preocupación por las prescripciones restrictivas de la UE para la importación de cítricos. Recordó las observaciones que había formulado en la reunión de julio de 2015.

El Brasil y Zambia dijeron que compartían la preocupación de Sudáfrica, y el Brasil ofreció su ayuda para agilizar el proceso de la CIPF y terminarlo como exigían las condiciones de urgencia.

La Unión Europea señaló que se habían adoptado medidas para impedir la entrada de la mancha negra de los cítricos en el territorio de la UE. Se habían establecido requisitos más rigurosos tras la evaluación de riesgos llevada a cabo por la EFSA en febrero de 2014 y el número recurrente de interceptaciones. La Unión Europea explicó que se habían producido 28 interceptaciones en 2014 y nueve en 2015. Dadas las circunstancias, la Unión Europea afirmó que se mantendrían las prescripciones de importación y se estudiarían nuevas medidas. Reconoció los esfuerzos de Sudáfrica por remediar la situación, aunque todavía no se había conseguido una reducción suficiente de interceptaciones. La Unión Europea expresó su satisfacción por que los órganos técnicos celebraran conversaciones bilaterales para resolver la cuestión. En relación con la labor de la CIPF, la Unión Europea destacó que el mandato del grupo de expertos en este procedimiento ante la CIPF, el primero en toda su historia, era importante en la medida en que permitiría sentar una base jurídica sólida no solo para este caso, sino también para el procedimiento de solución de diferencias de la CIPF en general. Además, la Unión Europea dijo que estaba firmemente resuelta a apoyar el proceso de la CIPF y que comunicaría sus observaciones sobre el proyecto de mandato.