Número de PCE - 319

Procedimientos de cuarentena y prueba de China para el salmón

Mantenida por: China
Planteada por: Noruega
Respaldado por: Estados Unidos de América; Suiza; Unión Europea
Planteada por primera vez en: junio 2011 G/SPS/R/63 paras 19-24
Planteada posteriormente en: octubre 2011 (G/SPS/R/64 para. 196)
marzo 2012 (G/SPS/R/66 paras. 44-46)
julio 2012 (G/SPS/R/67 paras. 40-42)
octubre 2012 (G/SPS/R/69 paras. 40-41)
marzo 2013 (G/SPS/R/70 paras. 3.34-3.36)
junio 2013 (G/SPS/R/71 paras. 4.22-4.24)
octubre 2013 (G/SPS/R/73 paras. 3.42-3.43)
Número de veces posteriormente presentada: 7
Documentos pertinentes: G/SPS/GEN/1090
Productos abarcados: 03 Pescados y crustáceos, moluscos y demás invertebrados acuáticos

Salmón, incluido el congelado
Palabra clave (tema) principal : Inocuidad de los alimentos
Palabras claves: Sanidad animal; Proc. de control, inspección y aprobación; Inocuidad de los alimentos; Medicamentos veterinarios
Situación: No se ha notificado
Solución:
Fecha en que se comunicó su resolución:

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

En junio de 2011, Noruega señaló que, después de años de aumento constante de sus exportaciones de salmón fresco a China, éstas habían disminuido considerablemente debido a los procedimientos de prueba y cuarentena establecidos por China el 13 de diciembre de 2010, seguidos del fortalecimiento de los procedimientos de inspección y cuarentena, como se indicaba en el Aviso N° 9 de 2011, que no se había notificado a la OMC. Los programas noruegos de vigilancia, en vigencia desde 1998, demostraban que los productos pesqueros no contenían sustancias ilegales y habían documentado de forma sistemática concentraciones bajas de contaminantes. Dado que al parecer las medidas de China no se fundamentaban en principios científicos o en una evaluación del riesgo, Noruega pidió una explicación de estas medidas y de cómo se ajustaban al Acuerdo MSF.

Los Estados Unidos apoyaron a Noruega y expresaron su preocupación por el hecho de que China hubiese aplicado la Orden N° 9 de la AQSIQ, aviso sobre el reforzamiento de la inspección y la cuarentena del salmón importado en febrero de 2011 sin notificar la medida. El objetivo señalado en este aviso era salvaguardar la salud del consumidor, pero no se había proporcionado ninguna evaluación del riesgo. Los Estados Unidos pidieron una copia de la evaluación del riesgo de China y que el país anulara los requisitos de documentación establecidos en la orden hasta que la medida se notificara. También se pidió a China que explicara la relación entre el requisito de proporcionar el nombre y el número del buque del exportador y la garantía de que el salmón capturado en el mar era inocuo para el consumo humano.

La Unión Europea también pidió transparencia en todos los asuntos relacionados con las MSF.

China aclaró que desde 2010 sus oficinas de inspección de entrada y salida y de cuarentena habían detectado piojos de peces, microorganismos patógenos y exceso de residuos de medicamentos veterinarios en el salmón refrigerado importado. Con el fin de proteger a sus consumidores, China había publicado un aviso para fortalecer la inspección y cuarentena del salmón importado, basándose en las medidas administrativas para la inspección, cuarentena y supervisión de las importaciones y exportaciones de piensos y aditivos para piensos y sus medidas de revisión y modificación de las importaciones y exportaciones de productos acuáticos, que se habían notificado a la OMC. Estas leyes y reglamentos abarcaban las medidas adoptadas sin ningún elemento nuevo, por lo que no era necesaria otra notificación. China señaló que ya había respondido a las preocupaciones de Noruega en marzo de 2011, durante la visita de ese país a la AQSIQ de China, y esperaba que sus respuestas las hubieran resuelto. China afirmó que estaba dispuesta a celebrar nuevas conversaciones bilaterales con la Unión Europea y los Estados Unidos sobre este tema.

Noruega recalcó que la garantía de la inocuidad del pescado y el marisco era uno de los principales objetivos de las autoridades noruegas, que vigilaban la presencia de sustancias indeseables, microorganismos y parásitos en los productos de la pesca capturados en el mar y en los producidos en piscifactorías, así como en los piensos para peces. Noruega estaba evaluando el riesgo en el pescado y el marisco, basándose en los estudios realizados con las especies de mayor importancia comercial en el país. Los colectivos interesados solían tener opiniones contradictorias sobre la inocuidad de los alimentos y los beneficios de los productos de la pesca, por lo que era importante distinguir entre la realidad y la ficción. Noruega afirmó su interés en colaborar con China en esta esfera.

China observó que las preocupaciones de Noruega se concentraban en los métodos de prueba detallados, pero que esas cuestiones de carácter meramente técnico se tenían que debatir entre científicos. En marzo se habían mantenido conversaciones entre científicos de ambos países sobre esta cuestión y se habían aclarado casi todas las preocupaciones de Noruega. China lamentó la falta de esfuerzos de Noruega para resolver esta cuestión, ya que cuando se determinaba que un cargamento era portador de alguna enfermedad se suponía que correspondía al exportador corregir el problema. China agradeció la participación de Noruega y de otras partes interesadas en las conversaciones bilaterales, ya que la cuestión se había prolongado por dos años.

En octubre de 2011, Noruega informó de la evolución en lo referente a las medidas adoptadas por China para el salmón, en particular las nuevas medidas de pruebas y cuarentena para el salmón fresco. Afirmó que esas medidas introducidas en diciembre de 2010, desde la aplicación de la Orden N° 9 de la AQSIQ, habían reducido en un 70% sus exportaciones de salmón fresco a China. Señaló que había pedido consultas bilaterales de expertos técnicos competentes y animó a China a aceptar estas reuniones antes del fin del año 2011. China dijo que el intercambio de documentación era tan importante como las reuniones presenciales y que Noruega no había facilitado la información necesaria. Sin embargo, la cuestión se había tratado debidamente en la AQSIQ en Beijing.

En marzo de 2012, Noruega reiteró sus preocupaciones sobre las nuevas medidas en materia de cuarentena y prueba introducidas por China en diciembre de 2010, orientadas específicamente al salmón fresco refrigerado procedente de Noruega. Esas medidas se habían fortalecido ulteriormente, mediante la aplicación de la Orden Nº 9 de la AQSIQ en febrero de 2011, y habían dado lugar a una reducción espectacular del volumen de las exportaciones de salmón fresco de Noruega a China. Las MSF debían estar respaldadas por un análisis del riesgo basado en datos de carácter científico, pero hasta la fecha Noruega no había recibido una copia de la evaluación del riesgo del salmón efectuada por China. Noruega instó a China a que aceptara lo antes posible una fecha para celebrar consultas bilaterales a nivel de expertos.

La Unión Europea apoyó la necesidad de transparencia y buena comunicación por lo que respecta a esta cuestión y subrayó la importancia del mantenimiento de contactos abiertos y directos con los interlocutores comerciales sobre las medidas que eran motivo de preocupación.

China repitió lo que ya había afirmado en junio de 2011, que se había detectado la presencia de piojos de los peces, microorganismos patógenos y un exceso de residuos de productos químicos, entre otras cosas, en el salmón importado, así como el fortalecimiento de la inspección y la cuarentena del salmón importado. Afirmó que estos procedimientos de inspección y cuarentena no apuntaban a ningún Miembro en particular, pero se habían detectado elementos que justificaban la cuarentena en numerosas expediciones de salmón procedentes de Noruega. China observó que estaba dispuesta a ajustar las medidas pertinentes una vez que Noruega hubiera abordado las cuestiones relativas a la calidad.

En julio de 2012, Noruega observó que desde diciembre de 2010 China había comenzado a informar de un número 10 veces mayor de notificaciones de "contaminantes" en el salmón noruego, que ascendieron a un total de 24 en 2011. Un gran número de esas notificaciones se referían a un microorganismo que no era un problema en la acuicultura noruega debido a las bajas temperaturas del agua prevalecientes. Afirmó que era necesario establecer una cooperación activa entre expertos técnicos de las dos partes para analizar y aclarar la cuestión y después normalizar el comercio, pero esas reuniones técnicas bilaterales no se habían podido celebrar a pesar de las numerosas solicitudes de Noruega. No obstante, a Noruega le complacía que, durante el reciente examen de la política comercial, China hubiese aceptado tratar la cuestión en una reunión de los expertos técnicos pertinentes.

Suiza dijo que compartía las preocupaciones planteadas por Noruega y pidió que China y Noruega se reunieran para resolver la cuestión.

China observó que Noruega era uno de los principales proveedores de salmón a China; embargo, en los últimos años se habían detectado más y más envíos de salmón que no reunía los requisitos vigentes. En 2011, 19 envíos de salmón se consideraron no aptos para el mercado chino. Las autoridades nacionales chinas de evaluación de la inocuidad de los alimentos consideraron que las enfermedades detectadas en los envíos de salmón procedente de Noruega planteaban riesgos y que había que impedir que afectaran a los productos alimenticios. China dijo que estaba revisando los límites de patógenos en productos alimenticios y que establecería nuevas normas de inocuidad de los alimentos. El nuevo proyecto de norma se había notificado a la OMC para que se formularan observaciones. China reiteró su compromiso de continuar las conversaciones bilaterales con Noruega.

En octubre de 2012, Noruega reiteró que esas medidas planteaban serios problemas para su comercio de salmón fresco a China, ya que implicaban que todos los envíos de salmón fresco se someterían a ensayos y permanecerían bajo custodia en espera de los resultados correspondientes. Según el Acuerdo MSF, las medidas sanitarias y fitosanitarias deben justificarse mediante un análisis de riesgos basado en datos científicos, no deben restringir el comercio más de lo necesario y deben aplicarse con transparencia. Noruega afirmó que las medidas aplicadas al salmón proveniente de Noruega no eran acordes a la situación actual y pidió a China que facilitase el análisis de riesgos en que había basado la exigencia de realizar ensayos y las medidas de cuarentena. Noruega reconoció que la AQSIQ y la Embajada de Noruega en Pekín habían intercambiado información, pero pidió a la AQSIQ que aceptase celebrar consultas técnicas sobre ese asunto, de conformidad con el artículo 5 del Acuerdo MSF.

China señaló que, en los últimos años, sus autoridades encargadas de la inspección habían detectado organismos patógenos y un exceso de residuos de medicamentos veterinarios en el salmón importado. Basándose en los resultados de una evaluación de riesgos, los expertos chinos habían dictaminado que la importación de salmón (especialmente el fresco, el refrigerado y el de criadero), representaba un elevado riesgo de toxicidad alimentaria. A fin de proteger la salud de los consumidores chinos, a principios de 2011 la AQSIQ decidió reforzar la inspección y la cuarentena del salmón importado en China, con independencia de su país de procedencia. Las medidas pertinentes se basaban en leyes y reglamentos existentes y, al no tratarse de medidas nuevas, no era obligatorio notificarlas a la OMC. Dijo que Noruega era uno de sus principales proveedores de salmón, pero en los últimos años no había cumplido con los requisitos de inspección exigidos en China. En 2011 se observaron 24 casos de productos de animales acuáticos provenientes de Noruega que no reunían los requisitos vigentes, y en 19 de estos casos el producto afectado había sido el salmón. China reiteró su compromiso de continuar manteniendo conversaciones bilaterales con Noruega y manifestó su interés en proseguir los contactos en relación con el Memorando de entendimiento sobre MSF con ese país.

En marzo de 2013, Noruega reiteró su preocupación por las disposiciones sobre pruebas y cuarentena para el salmón aplicadas por China a partir de diciembre de 2010, e instó a ese país a responder positivamente a la solicitud de consultas técnicas con expertos.

China indicó que, desde 2010, sus autoridades de inspección y cuarentena habían detectado parásitos, piojos, microorganismos patógenos y residuos de medicamentos veterinarios en el salmón importado proveniente de Noruega y de otros países, por encima de los niveles admisibles de la normativa. En enero de 2011 China decidió reforzar las inspecciones y la cuarentena del salmón importado para proteger la salud de sus consumidores, de conformidad con su Ley de Inocuidad Alimentaria. Observó que los medios de comunicación habían informado recientemente de la detección de un tipo de ameba parásita en una piscifactoría noruega y de indicios de su presencia en otras cuatro piscifactorías de ese país. Ese parásito podía transmitir a los peces marinos, como el salmón, la enfermedad amebiana de las branquias que ya había afectado a Noruega en 2006 y había tenido efectos devastadores para la cría de salmón en piscifactorías irlandesas y escocesas en 2012. China pidió a Noruega que presentase una lista de explotaciones y de especies de peces que habían resultado infectadas por el parásito y de las medidas que había adoptado para contrarrestar la infección. Basándose en el análisis de riesgos del salmón, China consideraría la posibilidad de modificar gradualmente sus medidas en el futuro, siempre con una condición de inocuidad alimentaria. China invitó a Noruega a seguir aplicando las medidas pertinentes de inspección de las exportaciones de productos acuáticos, el salmón entre ellos, y a informarle sobre la calidad del pescado y las piscifactorías.

Noruega reconoció el derecho de China a llevar a cabo los ensayos necesarios para los productos de la pesca y todos los productos que entraban en su territorio. Sin embargo, señaló que existían discrepancias entre los resultados de las inspecciones realizadas en Noruega y los datos que China había mencionado en su intervención. Por esa razón, hizo hincapié en la necesidad de establecer una cooperación eficaz a nivel técnico para resolver ese asunto.

En junio de 2013, Noruega reiteró su preocupación en relación con las medidas de cuarentena y ensayos adoptadas por China para las exportaciones de salmón de Noruega. Además de esas medidas, el régimen de licencias chino constituía una restricción cuantitativa de facto de las importaciones de salmón de Noruega. El problema de este régimen debía plantearse probablemente en un foro distinto del Comité MSF, pero contribuía a ilustrar la estructura global de las restricciones. Aunque Noruega mantenía generalmente una cooperación bastante provechosa con las autoridades chinas en materia de inocuidad e importación de alimentos, aún no había recibido una respuesta de China, a pesar de haber solicitado en numerosas ocasiones consultas técnicas sobre esa cuestión. Noruega recordó que en la reunión del Comité MSF celebrada en octubre de 2012, China declaró que había pedido a Noruega información sobre la cuestión del parásito amebiano de las branquias. Sin embargo, las autoridades de Noruega no habían confirmado el recibo de esa solicitud. En consecuencia, Noruega pidió a China que facilitara la información necesaria por escrito para que pudiese responder a su solicitud. Noruega expresó su deseo de avanzar hacia una solución de esa cuestión.

China contestó que los organismos de cuarentena e inspección de importaciones y exportaciones habían detectado microbios carcinógenos y residuos de medicamentos veterinarios en el salmón importado de Noruega. Esos productos, y sobre todo el salmón congelado y listo para consumir, representaban una amenaza importante para la salud de los consumidores. En consecuencia, desde 2011 la Administración Estatal General de Supervisión de la Calidad, Inspección y Cuarentena (AQSIQ) había reforzado las medidas de inspección y cuarentena que se aplicaban a las importaciones de salmón procedentes de todos los países y zonas. Debido a que en los últimos años se ha detectado la presencia de infecciones parasitarias en el salmón, China señaló que consideraría la posibilidad de adaptar sus medidas de importación en función de sus análisis de calidad y riesgo de ese producto, con el objetivo de garantizar la seguridad de sus consumidores.

Noruega señaló discrepancias en los resultados de las pruebas realizadas por los organismos chinos y noruegos, lo que sugería la necesidad de establecer una cooperación en el plano técnico. Noruega solicitó la celebración de esa reunión a fin de trabajar con China para hallar una solución.

En octubre de 2013, Noruega recordó que había planteado esa preocupación en varias ocasiones en el pasado y que, a pesar de ello, China continuaba aplicando al salmón noruego las medidas de cuarentena y de ensayos introducidas en 2010. Noruega reiteró la necesidad de celebrar consultas técnicas y expresó el deseo de encontrar una solución satisfactoria rápidamente.

China explicó que sus servicios de cuarentena y de inspección de productos de entrada y salida habían detectado microorganismos patógenos y un nivel excesivo de residuos de medicamentos veterinarios en el salmón, incluido el congelado. Basándose en un análisis de riesgos, los expertos chinos habían determinado que las bacterias patógenas del salmón congelado listo para consumir representaban un riesgo considerable para la salud de los consumidores. En consecuencia, desde 2011 la Administración Estatal General de Supervisión de la Calidad, Inspección y Cuarentena (AQSIQ) había reforzado las medidas de inspección y cuarentena que se aplicaban a las importaciones de salmón procedentes de todos los países y zonas. China señaló con preocupación el problema de la anemia infecciosa del salmón, que afectaba gravemente al salmón noruego desde 2012, y la posibilidad de transimisión de Listeria monocytogenes por el salmón noruego. China manifestó su disposición a mantener contactos con las autoridades noruegas.