Número de PCE - 107

Medidas transitorias de las CE relativas a la EEB

Mantenida por: Unión Europea
Planteada por: Canadá
Respaldado por: Estados Unidos de América
Planteada por primera vez en: octubre 2001 G/SPS/R/25 paras. 5-8
Planteada posteriormente en:
Número de veces posteriormente presentada: 0
Documentos pertinentes: Planteada oralmente
Productos abarcados: 0102 Animales vivos de la especie bovina.; 0511 Productos de origen animal no expresados ni comprendidos en otra parte; animales muertos de los Capítulos 1 ó 3, impropios para la alimentación humana.; 2309 Preparaciones de los tipos utilizados para la alimentación de los animales.
Palabra clave (tema) principal : Sanidad animal
Palabras claves: Sanidad animal; Salud de las personas; Zoonosis; Encefalopatía espongiforme bovina (EEB); Normas internacionales/armonización
Situación: Resuelta
Solución: Canada informo que la preocupacion ha sido resulta ya que ha sido cubierta dentro del marcol new risk assessment de OIE y el sistema de categorizacion de paises sobre riesgos de EEB. En junio de 2007 (G/SPS/R/45), el representante del Canadá indicó que las autoridades de su país consideraban que esas preocupaciones comerciales específicas, de los números 96 y 107, se solucionarían cuando se les aplicase el nuevo marco de evaluación del riesgo de la OIE y el sistema de clasificación del riesgo de EEB que planteaban los países. La evaluación del riesgo geográfico de EEB por las CE había despertado preocupaciones en relación con la coherencia del análisis del riesgo y la posibilidad de examinar las evaluaciones del riesgo a lo largo del tiempo. Las medidas transitorias de las CE relacionadas con la EEB habían dado lugar a la clasificación de los países en función de cuatro niveles de riesgo, pero sólo se reconocían dos niveles de gestión del riesgo. La OIE había introducido modificaciones en el Código Zoosanitario que actualizaban el marco para la evaluación del riesgo y la clasificación de la EEB. Como ya se había indicado, el Canadá se reconocía como un país de riesgo controlado de EEB. Las Comunidades Europeas habían decidido utilizar las nuevas normas de la OIE.
Fecha en que se comunicó su resolución: 01/06/2007

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

En octubre de 2001, el representante del Canadá expresó preocupación por la pérdida de acceso de las exportaciones canadienses de alimentos para animales de compañía, bovinos vivos y embriones, óvulos y sebo de bovino al mercado de las Comunidades Europeas a raíz de que éstas adoptaran el 1º de octubre medidas transitorias en relación con la EET. Esas medidas habían tenido el efecto de llevar injustificadamente a los mercados internacionales lo que era un problema interno de la UE. Recordando críticas anteriores al carácter arbitrario del proceso de examen de las CE aplicado a terceros países, el representante del Canadá dijo que en los reglamentos de las CE los países se clasificaban con arreglo a cuatro niveles de riesgo, pero sólo se aplicaban dos niveles de gestión de riesgos. Aunque de acuerdo con los criterios de la OIE el Canadá estaba libre de la EEB, las exportaciones canadienses se enfrentaban con las mismas restricciones comerciales que los Estados miembros de las CE en que la EEB era prevalente. Los reglamentos de las CE sobre desechos animales, cuya publicación estaba prevista para el año siguiente y que amenazaban con prohibir los pocos productos restantes de origen animal que el Canadá podía exportar todavía a la Unión Europea, agravarían aún más esos problemas de acceso a los mercados. El representante del Canadá pidió que las Comunidades Europeas excluyesen al Canadá del ámbito de aplicación de esas medidas.

El representante de los Estados Unidos dijo que su Gobierno compartía muchas de las preocupaciones y consecuencias comerciales del Canadá. Las Comunidades Europeas estaban aplicando medidas severas a países que no estaban afectados por la enfermedad o que presentaban factores de riesgo muy diferentes. Este planteamiento carecía de justificación científica y era contrario a las normas internacionales vigentes con respecto a la EEB. Las medidas transitorias alteraban de manera injustificada el comercio de los Estados Unidos, y debían suspenderse hasta que hubiera concluido la clasificación final de los países. Los Estados Unidos estaban también preocupados por la metodología y por la información recogida sobre los Estados Unidos para la evaluación del riesgo geográfico de EEB. Puesto que no se había notificado ningún caso de EEB en los Estados Unidos y se estaban aplicando amplias medidas nacionales de control, el representante de los Estados Unidos confiaba en que la clasificación final de su país dentro del nuevo reglamento de las CE no requiriera medidas de control del MER para las exportaciones. Por último, subrayó que la evaluación del riesgo geográfico no equivalía a una norma internacional ni tenía más categoría que la legislación de cualquier otro Miembro de la OMC con arreglo a las disposiciones del Acuerdo MSF.

El representante de las Comunidades Europeas explicó que ningún otro Miembro, ni la OIE, habían llevado a cabo una labor similar de clasificación de los países en función de la EEB. Todos los procedimientos aplicados y las opiniones emitidas se habían sometido a un examen colegiado y se habían puesto a disposición del público. La metodología utilizada no sólo tenía en cuenta la incidencia y se basaba en la evaluación del riesgo. Como la evaluación del riesgo geográfico de la EEB no era el único elemento que se tomaba en consideración para llegar a la clasificación final de los países, no era posible predecirla.

Con objeto de dar a sus interlocutores comerciales tiempo para cumplir ese reglamento, las Comunidades Europeas habían establecido medidas transitorias entre el 1º de julio y el 30 de septiembre en las que se fijaban las condiciones para la importación de productos de origen bovino, ovino y caprino. Los países clasificados en la Categoría 1 (presencia de EEB poco probable) habían quedado exentos. Como ni el Canadá ni los Estados Unidos estaban incluidos actualmente en la Categoría 1, se les aplicaban aquellas medidas. A partir del 1º de octubre, las medidas transitorias se habían ampliado para que abarcaran la certificación de otros productos de origen animal, entre ellos las materias primas para piensos, las grasas fundidas, la gelatina, los alimentos para animales de compañía, los huesos y los productos a base de hueso. En cuanto a los bovinos vivos y los embriones y óvulos de bovino, se requería una certificación de la prohibición de alimentar a los rumiantes con productos derivados de mamíferos, así como la posibilidad de identificar la progenitora y el hato de origen de cada bovino. También en este caso estaban exentos los países de la Categoría 1. Los alimentos para animales de compañía se habían incluido en el ámbito de aplicación de estas medidas generales para proteger la salud de los consumidores contra la EEB. El núcleo de esas medidas de control eran las prohibiciones relativas a la utilización de carnes separadas mecánicamente y de material especificado de riesgo.

En junio de 2007 (G/SPS/R/45), el representante del Canadá indicó que las autoridades de su país consideraban que esas preocupaciones comerciales específicas, de los números 96 y 107, se solucionarían cuando se les aplicase el nuevo marco de evaluación del riesgo de la OIE y el sistema de clasificación del riesgo de EEB que planteaban los países. La evaluación del riesgo geográfico de EEB por las CE había despertado preocupaciones en relación con la coherencia del análisis del riesgo y la posibilidad de examinar las evaluaciones del riesgo a lo largo del tiempo. Las medidas transitorias de las CE relacionadas con la EEB habían dado lugar a la clasificación de los países en función de cuatro niveles de riesgo, pero sólo se reconocían dos niveles de gestión del riesgo. La OIE había introducido modificaciones en el Código Zoosanitario que actualizaban el marco para la evaluación del riesgo y la clasificación de la EEB. Como ya se había indicado, el Canadá se reconocía como un país de riesgo controlado de EEB. Las Comunidades Europeas habían decidido utilizar las nuevas normas de la OIE.

El representante de las Comunidades Europeas señaló que las medidas comunitarias sobre la EEB habían tenido siempre un carácter transitorio. Las Comunidades Europeas habían dejado claro que las medidas se adaptarían teniendo en cuenta las normas de la OIE, pero que mientras ésta completaba su trabajo se necesitaban medidas transitorias para proteger la salud. Esas medidas habían sido proporcionadas, justas y basadas en principios científicos, especialmente en comparación con las impuestas por otros Miembros. Cuando se habían registrado casos de EEB en el Canadá y los Estados Unidos, las medidas de las CE no habían cambiado en ningún sentido, mientras que otros muchos Miembros habían impuesto medidas injustificadas. En ese momento la OIE había completado una excelente labor de preparación de normas adecuadas y las Comunidades Europeas habían adaptado
sus medidas de manera inmediata para garantizar la plena conformidad con las nuevas normas de la OIE. Esa modificación se había notificado al Comité MSF, y el representante señaló que las Comunidades Europeas eran el primer Miembro que adoptaba plenamente el nuevo Código de la OIE. Los Miembros habían declarado con anterioridad que confiaban en las normas internacionales y las Comunidades Europeas pedían a todos los Miembros que adoptaran sin dilación las normas de la OIE sobre la EEB.