Número de PCE - 172

Restricciones a las importaciones de mangos

Mantenida por: Japón
Planteada por: Brasil
Respaldado por: India
Planteada por primera vez en: junio 2003 G/SPS/R/30, paras. 34-35
Planteada posteriormente en: octubre 2003 (G/SPS/R/31, paras. 25-26)
marzo 2004 (G/SPS/R/33, paras. 65-67)
junio 2004 (G/SPS/R/34, paras. 25-26)
marzo 2005 (G/SPS/R/36/Rev.1, paras 81-82)
Número de veces posteriormente presentada: 4
Documentos pertinentes: Planteada oralmente
Productos abarcados: 0804 Dátiles, higos, piñas (ananás), aguacates (paltas)*, guayabas, mangos y mangostanes, frescos o secos.
Palabra clave (tema) principal : Sanidad vegetal
Palabras claves: Equivalencia; Sanidad vegetal
Situación: Resuelta
Solución: Reglamento modificado para permitir la importacion.
Fecha en que se comunicó su resolución: 01/03/2005

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

El Brasil indicó que había solicitado durante 18 años la autorización para exportar mangos al Japón. El Japón exigía el tratamiento con vapor a pesar del nivel satisfactorio de las medidas adoptadas por el Brasil, Chile y otros posibles exportadores con el fin de evitar la mosca de la fruta. Además, el Japón había requerido continuamente más información y no había tomado en consideración anteriores estudios científicos. Aunque el Japón había ofrecido asistencia técnica, esto no había facilitado el proceso. El Brasil consideraba que las medidas del Japón eran incompatibles con las disposiciones del Acuerdo MSF sobre equivalencia, regionalización y cooperación técnica.
El Japón dijo que el Brasil había solicitado asistencia técnica en 1986 pero había puesto fin a la asistencia técnica en 1990 porque quería elaborar su propia técnica, basada en el tratamiento con agua caliente. Dicha técnica se lanzó en 1998. Ambos países convinieron en la misma y los datos definitivos se presentaron en 2001. No obstante, se necesitaba información complementaria para que el Japón pudiera aprobar las medidas y concluir los estudios técnicos necesarios.
En octubre de 2003, el Brasil hizo hincapié en que las restricciones del Japón a las importaciones de mangos eran injustificadas, puesto que los mangos se producían a 2.000 km de la zona donde se había encontrado la mosca de la fruta. El Brasil esperaba que se completara el proceso de consultas públicas en el Japón y pidió a este país que actuase con rapidez para permitir la importación de mangos. El Japón dijo que sus autoridades habían recibido recientemente datos del Brasil sobre la captura de moscas de la fruta, y estaba en proceso de examinar la información. El Brasil había presentado información técnica en octubre de 2001, y los estudios técnicos del Japón iban a buen ritmo.
En marzo de 2004, el Brasil afirmó que las autoridades japonesas habían reaccionado favorablemente a los datos técnicos facilitados por el Brasil el año anterior. El proceso de evaluación había entrado en una nueva fase, y el Brasil esperaba llegar a una solución satisfactoria, incluida la firma de un protocolo sobre el envasado, almacenamiento y transporte de mangos al Japón. La India señaló que, si bien su país estaba libre de la mosca de la fruta, su solicitud de acceso a los mercados japoneses para los mangos se estaba examinando desde hacía 10 años. La India había presentado datos al Japón y estaba a la espera de una respuesta favorable. El Japón afirmó que la evaluación técnica de los datos presentados por el Brasil se encontraba en las etapas finales. Con respecto a las preocupaciones de la India, el Japón no había recibido datos técnicos de ese país, pero esperaba recibirlos.
En junio de 2004, el Brasil informó de que tras la última reunión del Comité, las autoridades fitosanitarias brasileñas y japonesas habían celebrado dos reuniones técnicas en el Japón para examinar un protocolo fitosanitario que permitiese exportar mangos brasileños al Japón. En la última reunión, las autoridades japonesas habían confirmado que las negociaciones relativas al protocolo habían finalizado, y que la única cuestión pendiente era la certificación de los envíos. Las autoridades japonesas habían indicado que esa cuestión podía resolverse paralelamente a la fase de consultas públicas, por lo que el Brasil instaba al Japón a que iniciara pronto esas consultas. El Japón confirmó que la evaluación técnica sobre la mosca de la fruta mediterránea había finalizado y que se había celebrado una reunión bilateral con objeto de coordinar las medidas de cuarentena fitosanitaria para el acceso a los mercados y los requisitos del tratamiento de inmersión en agua caliente. Se esperaba aplicar el nuevo protocolo en función del resultado de esas conversaciones bilaterales.
En marzo de 2005, el Brasil informó al Comité que el 29 de septiembre de 2004, el Japón había modificado sus reglamentos fitosanitarios y establecido normas específicas para las importaciones de mangos procedentes del Brasil. En diciembre de 2004, inspectores japoneses habían viajado al Brasil para examinar las instalaciones de embalaje. El 12 de enero de 2005 se había exportado el primer envío de mangos brasileños al Japón, lo que había marcado el principio de una corriente regular de exportaciones de mangos a ese país. Hasta la fecha, se habían exportado ocho envíos de mangos (variedad Tommy Atkins) sin restricciones. El Japón indicó que la medida se había adoptado mediante el procedimiento adecuado de evaluación del riesgo de plagas, sobre la base de los datos técnicos presentados por el Brasil.