Número de PCE - 367

Prescripciones de importación para alimentos tradicionales

Mantenida por: Turquía
Planteada por: Japón
Respaldado por: Chile; Estados Unidos de América; Unión Europea
Planteada por primera vez en: octubre 2013 G/SPS/R/73, paras. 3.55-3.58
Planteada posteriormente en:
Número de veces posteriormente presentada: 0
Documentos pertinentes: G/SPS/N/TUR/31
Productos abarcados:
Palabra clave (tema) principal : Inocuidad de los alimentos
Palabras claves:
Situación: No se ha notificado
Solución:
Fecha en que se comunicó su resolución:

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

En octubre de 2013, el Japón expresó su preocupación por la prohibición de varios aditivos en algunos alimentos tradicionales de Turquía. El Japón reconoció la importancia de los productos alimenticios tradicionales, pero señaló que los reglamentos de Turquía no incluían una descripción del kofte. El Japón pidió a Turquía que facilitara una justificación científica, en términos de inocuidad alimentaria, de la prohibición de utilizar ácido glutámico, un aditivo incluido en el cuadro 3 de la Norma General del Codex para los Aditivos Alimentarios. Dijo que si el objetivo de la prohibición era preservar la cultura tradicional, Turquía debería plantear ese asunto en el marco del Comité OTC.
La Unión Europea expresó también su gran preocupación por las nuevas medidas de Turquía para los aditivos alimentarios, y señaló deficiencias tanto de procedimiento como de contenido. Además, Turquía no había concedido a sus interlocutores comerciales la posibilidad de formular observaciones sobre esas medidas, puesto que las había notificado después de su entrada en vigor. La Unión Europea instó a Turquía a notificar las medidas en el marco del Acuerdo OTC y a indicar claramente cuáles eran los productos comprendidos en la categoría de productos tradicionales. La Unión Europea también objetó que los nuevos requisitos de Turquía sobre aditivos alimentarios cumplieran la legislación de la UE y fueran conformes a las normas generales del Codex.
Los Estados Unidos se sumaron a las declaraciones de la Unión Europea y el Japón. Chile apoyó la preocupación del Japón e hizo hincapié en la importancia de observar las normas internacionales y de prever un plazo de 60 días para formular observaciones sobre las notificaciones.
Turquía recordó que había notificado su nuevo reglamento en el documento G/SPS/N/TUR/31. Como país candidato a la adhesión a la Unión Europea, Turquía había armonizado su legislación sobre salud animal y vegetal para cumplir con la normativa de la UE sobre aditivos alimentarios. Sin embargo, también había introducido disposiciones adicionales relativas a los productos turcos tradicionales, a fin de proteger sus cualidades distintivas, tomando en consideración los hábitos de consumo y los ingredientes tradicionales. Señaló que algunos de los aditivos cuya utilización se había prohibido en esos productos tradicionales figuraban en el anexo 6 de la Norma General del Codex para los Aditivos Alimentarios. Señaló igualmente que esos productos tradicionales contienen ya de por sí ácido glutámico y no requieren que se les añada como aditivo. Dijo también que esos productos eran específicos de Turquía y que su sabor no debía diferir del habitual, ni debía provocar una reacción de los consumidores en el mercado interno. Además, Turquía dijo que no estaba permitido utilizar glutamato monosódico en las salchichas fermentadas turcas y el pastrami. En cuanto al pan, dijo que estaba prohibido el empleo de cualquier aditivo alimentario distinto del ácido ascórbico. Señaló que se permitiría la utilización de aditivos en productos destinados al comercio internacional, con el fin de preservar sus características. Turquía observó que su reglamento era conforme al reglamento de la UE en general, con las siguientes excepciones: i) se prohíbe el uso de determinados aditivos alimentarios en algunos alimentos tradicionales; ii) no se permite la utilización de aditivos alimentarios en panes que no se distribuyen preenvasados; iii) se prohíbe el uso de aditivos de origen porcino en alimentos, aditivos alimentarios, enzimas alimentarias y aromas alimentarios en aplicación de preceptos religiosos; iv) debe especificarse el origen de los aditivos alimentarios en las etiquetas en atención a las preferencias de los vegetarianos; y v) si el aditivo es de origen animal la especie se debe especificar en la etiqueta.