Número de PCE - 4

Medidas relativas a la EEB

Mantenida por: Alemania; Argentina; Australia; Austria; Bélgica; Brasil; Canadá; Chile; Eslovenia; España; Estados Unidos de América; Francia; Italia; Países Bajos; Polonia; República Checa; República Eslovaca; Rumania; Singapur
Planteada por: Suiza
Respaldado por:
Planteada por primera vez en: mayo 1996 G/SPS/R/5 and Corr.1, paras. 6-9
Planteada posteriormente en: octubre 1996 ( G/SPS/R/6, para. 53)
marzo 1997 (G/SPS/R/7, para. 56)
julio 1997 (G/SPS/R/8, paras. 10-19)
octubre 1997 (G/SPS/R/9/Rev.1, paras. 15-17)
marzo 1998 (G/SPS/R/14, para. 14)
marzo 1998 (G/SPS/R/10, para. 9)
junio 1998 (G/SPS/R/11, para. 29)
septiembre 1998 (G/SPS/R/12, paras. 26-30)
noviembre 1998 (G/SPS/R/13, paras. 17-18)
marzo 1999 (G/SPS/R/14, para. 8)
Número de veces posteriormente presentada: 10
Documentos pertinentes: G/SPS/N/AUS/56, G/SPS/N/AUS/57, G/SPS/N/CAN/18, G/SPS/N/CHL/1, G/SPS/N/CHL/6, G/SPS/N/CHL/31, G/SPS/N/CZE/14 and Add.1, G/SPS/N/SGP/1, G/SPS/W/68, G/SPS/W/79, G/SPS/GN/5, G/SPS/GEN/71
Productos abarcados: 02 Carne y despojos comestibles; 0201 Carne de animales de la especie bovina, fresca o refrigerada.; 0202 Carne de animales de la especie bovina, congelada.; 0401 Leche y nata (crema), sin concentrar, sin adición de azúcar ni otro edulcorante.; 0402 Leche y nata (crema), concentradas o con adición de azúcar u otro edulcorante.; 0406 Quesos y requesón.; 0410 Productos comestibles de origen animal no expresados ni comprendidos en otra parte.
Palabra clave (tema) principal : Sanidad animal
Palabras claves: Sanidad animal; Salud de las personas; Normas internacionales/armonización; Evaluación del riesgo; Zoonosis
Situación: Resuelta
Solución: Consultas solicitadas el 7 de mayo de 1998 (WT/DS133/1). Pendiente. Anulada la prohibición de tránsito eslovaca, se encontró una solución mutuamente satisfactoria con respecto a la importación en Eslovaquia de leche y productos lácteos suizos; modificación de la medida chilena sobre importación; otras medidas retiradas/revisadas.
Fecha en que se comunicó su resolución: 01/03/1999

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

En mayo de 1996, Suiza presentó un informe sobre su situación relativa a la EEB, y señaló que varios países habían restringido las importaciones de productos lácteos, aunque tanto la OIE como la OMS habían llegado a la conclusión de que los productos lácteos no presentaban riesgo alguno con respecto a la EEB. En octubre de 1996, Suiza facilitó información actualizada sobre sus prescripciones sanitarias, las medidas de eliminación y las medidas veterinarias en frontera. En marzo de 1997, Suiza indicó que, aunque era un país con incidencia baja de EEB, había sido objeto de varias restricciones comerciales relacionadas con esa enfermedad, algunas de las cuales no podían justificarse en el marco de las normas de la OMC. El Presidente convino en celebrar consultas no oficiales con los Miembros interesados el 21 de marzo de 1997.
En julio de 1997, Suiza informó de que, aunque se habían registrado algunos acontecimientos positivos, los problemas subsistían. Suiza formuló algunas preguntas a los Miembros afectados, subrayando su interés por encontrar soluciones rápidas mediante conversaciones bilaterales. La Argentina informó al Comité de que había respondido a las preguntas formuladas por Suiza y que facilitaría información adicional; Suiza se mostró satisfecha por los progresos realizados. El Brasil manifestó que la prohibición de importar semen de bovino se basaba en la clasificación del semen de bovino como producto de riesgo mediano y en su situación de país libre de EEB. En la reunión siguiente del grupo de trabajo competente de MERCOSUR, en julio de 1997, el Brasil intentaría reclasificar el semen de bovino como producto de bajo riesgo.
El Canadá señaló que no se habían modificado las condiciones de importación de ganado bovino vivo, ni de los embriones, semen, carne y productos cárnicos de la especie bovina procedentes de Suiza, aunque se estaba estudiando un proyecto de documento sobre las políticas relativas a la EEB. El Canadá recibía observaciones sobre su proyecto de medida, que se ajustaría al Código de la OIE. Al Canadá le preocupaba la ausencia de parámetros cuantitativos o cualitativos para diferenciar entre países de alta y baja incidencia de EEB, y volvió a hacer una invitación para mantener conversaciones bilaterales.
Los Estados Unidos subrayaron que no prohibían la importación de carne. Las medidas relacionadas con la EEB eran objeto de un examen permanente basado en pruebas científicas que, por ejemplo, habían permitido autorizar el comercio del semen de bovino, aunque otros asuntos no se habían resuelto aún. Los Estados Unidos continuaban abiertos a un debate científico en esta esfera. Suiza señaló que los Estados Unidos requerían certificación para la carne seca, y que esperaba que las políticas que los Estados Unidos habían sometido a examen estuvieran en consonancia con las recomendaciones de la OIE.
Rumania informó al Comité de que había mantenido conversaciones bilaterales con Suiza. Sus políticas eran conformes a las recomendaciones de la OIE, y se notificarían en breve. Suiza expresó su satisfacción por los resultados de las conversaciones bilaterales. Polonia observó que las importaciones a su territorio se efectuaban mediante la concesión de permisos individuales de importación, pero que no se había recibido ninguna solicitud de Suiza. Suiza pidió aclaraciones bilaterales. Singapur indicó que los países que exportaban carne de bovino tenían que certificar la condición de estar libres de EEB durante los seis últimos años. Consideraba que esa medida era conforme a las disposiciones del Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias y tenía previsto notificarla en breve.
La República Checa mostró su preocupación por los constantes casos de EEB detectados en Suiza, en especial porque la República Checa estaba libre de la enfermedad. Sin embargo, no se restringieron las importaciones de semen, cerebro y embriones de bovino de Suiza. La República Checa preferiría que las conversaciones continuaran entre expertos veterinarios. Las Comunidades Europeas observaron que las medidas se adoptaban en el ámbito nacional por los Estados miembros de la CE, pero se examinaban antes de notificarlas a la OMC para verificar que eran conformes a la legislación comunitaria. En el caso de la EEB, ese proceso había tardado más tiempo del previsto y aunque no se había alcanzado una posición común en el seno de las Comunidades Europeas, se estaba considerando la posibilidad de modificar las medidas. Las Comunidades Europeas señalaron que éstas iban más allá de las recomendaciones de la OIE y que sería útil continuar los debates con los expertos competentes.
En octubre de 1997, Suiza indicó que su situación con respecto a la EEB estaba mejorando; sin embargo, eran numerosas las restricciones que seguían afectando a las exportaciones suizas de ganado vacuno vivo, material genético, carne y, en algunos casos, productos lácteos. Se seguían manteniendo consultas bilaterales. Suiza preguntó por qué las prescripciones de Australia en materia de cuarentena para la importación de embriones y semen de bovinos se aplicaban solamente a Suiza, y si otros países en que se habían detectado incidentes reales de EEB estaban sujetos a prescripciones semejantes. Suiza también se preguntaba por qué el objetivo de las nuevas prescripciones era "establecer prescripciones de importación ... basadas en normas internacionales", cuando en la notificación se indicaba que no existía una norma internacional. Australia respondió que había elaborado unas condiciones genéricas para la importación de rumiantes y su material genético de Estados miembros de las Comunidades Europeas, pero había establecido condiciones bilaterales con otros interlocutores comerciales. Las condiciones establecidas en el proyecto de prescripciones para Suiza eran conformes a la política general de importación de Australia relativa a la EEB promulgada en enero de 1995 y equivalentes a las prescripciones relativas a la EEB de los demás países. Existían normas internacionales y Australia no consideraba que el proyecto de medidas propuesto se desviara de dichas normas.
Suiza preguntó por qué las restricciones impuestas por la República Checa a las importaciones de ganado bovino de más de seis meses se aplicaban sólo a Suiza, y si otros países con casos reales de EEB estaban sujetos a prescripciones semejantes. La República Checa respondió que a los comerciantes interesados en la importación de bienes sujetos a control veterinario, incluidos animales vivos, se les exigía un permiso individual de importación. Las autoridades checas examinaban la situación epizoótica en el país de origen, la frecuencia de casos detectados recientemente de enfermedades contagiosas, la eficacia de los programas de erradicación, etc. El criterio utilizado para las importaciones era siempre el mismo e incluía conversaciones con las autoridades veterinarias del país de origen. Este sistema permitía distinguir entre países con casos positivos esporádicos y los que presentaban casos continuados, como Suiza. Aunque las medidas adoptadas en Suiza eran conformes a las recomendaciones de la OIE, no habían eliminado totalmente los riesgos relacionados con la EEB, ni habían evitado nuevas infecciones. A diferencia de otros países, Suiza sacrificaba y destruía sólo los animales afectados por la enfermedad, no todos los animales que se mantenían y alimentaban en el mismo lugar. Estos animales podían considerarse como fuente de la enfermedad. El comercio entre la República Checa y las Comunidades Europeas se basaba en las medidas de las CE que representaban un nivel de prevención más alto que el de las recomendaciones de la OIE. La República Checa se ofrecía a proseguir las conversaciones bilaterales con Suiza.
En marzo de 1998, Suiza informó de que se mantenía la mayor parte de las medidas relativas a la EEB aplicadas contra sus exportaciones, aunque esas medidas se apartaban de las recomendaciones de la OIE. No obstante, algunos Miembros habían eliminado dichas medidas o las habían revisado, especialmente con respecto a los productos genéticos. En cuanto a las Comunidades Europeas, Suiza esperaba que la evolución reciente llevase a una situación más previsible. En junio de 1998, Suiza y la República Eslovaca informaron de los progresos alcanzados en las consultas, y en septiembre de 1998 Suiza informó de que la prohibición del tránsito se había levantado, aunque se seguían manteniendo conversaciones sobre el acceso de los productos lácteos al mercado.
En septiembre de 1998, Suiza reiteró las preocupaciones derivadas de las prohibiciones de importación de semen de bovino procedente de Suiza, que parecían contradictorias con respecto a las disposiciones de la OMC, como la no discriminación, evaluación del riesgo, notificación y celebración de consultas. Suiza todavía estaba a la espera de que los países afectados respondiesen a sus preguntas detalladas o de la readmisión inmediata de sus exportaciones. Las Comunidades Europeas informaron de que los contactos bilaterales con Suiza habían sido útiles, e indicaron que las CE estaban realizando actualmente un inventario de todas las medidas nacionales relativas a la EEB a fin de notificarlas. Además, las Comunidades Europeas propondrían que los Estados miembros armonizasen sus condiciones para las importaciones procedentes de Suiza. Chile indicó que había autorizado las importaciones de semen de bovino de Francia y estaba tramitando una petición del Reino Unido, de conformidad con las disposiciones generales de la OIE sobre EEB. No se había recibido de Suiza ninguna petición oficial sobre la exportación de semen de bovino.
En noviembre de 1998, Suiza y la República Eslovaca informaron de que estaban cerca de alcanzar una solución a corto plazo relativa a la prohibición de importar en ésta productos lácteos suizos. A largo plazo, quedaban pendientes algunas cuestiones técnicas. En marzo de 1999, Suiza informó al Comité de que se había llegado a una solución mutuamente satisfactoria con respecto a las importaciones de leche y productos lácteos suizos a la República Eslovaca. Chile informó de que su medida relativa a las importaciones de semen de bovino se había modificado.