Número de PCE - 257

Restricciones de los Estados Unidos a las importaciones de productos avícolas cocinados

Mantenida por: Estados Unidos de América
Planteada por: China
Respaldado por:
Planteada por primera vez en: octubre 2007 G/SPS/R/46 paras. 11-12
Planteada posteriormente en: abril 2008 (G/SPS/R/49 paras. 39-40)
junio 2008 (G/SPS/R/51 paras. 29-30)
octubre 2008 (G/SPS/R/53 paras. 35-36 )
febrero 2009 (G/SPS/R/54 paras. 15-16)
octubre 2009 (G/SPS/R/56 paras. 37-39)
marzo 2010 (G/SPS/R/58 paras. 33-34 )
junio 2010 (G/SPS/R/59 paras. 42-43 )
Número de veces posteriormente presentada: 7
Documentos pertinentes: Planteada oralmente
Productos abarcados: 160232 -- De gallo o gallina
Palabra clave (tema) principal : Inocuidad de los alimentos
Palabras claves: Proc. de control, inspección y aprobación; Inocuidad de los alimentos; Salud de las personas; Equivalencia
Situación: Resuelta
Solución: Solicitud de consultas previstas en el ESD el 17 de abril de 2009 (WT/DS392/1). Grupo especial pedido el 31 de julio de 2009. Informe del grupo especial (WT/DS392/R) adoptado el 25 de octubre de 2010.
Fecha en que se comunicó su resolución: 25/10/2010

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

En octubre de 2007 la representante de China afirmó que la OIE había señalado explícitamente en la Directriz sobre la gripe aviar que no se debían aplicar medidas restrictivas relacionadas con la gripe aviar a la carne avícola cocinada que hubiera sido sometida a tratamiento térmico para destruir el virus. Sin embargo, los Estados Unidos habían prohibido la importación de este tipo de carne avícola cocinada elaborada a partir de aves procedentes de China. Pese a que los Estados Unidos admitieron que no había ningún problema técnico para la importación de esa carne avícola cocinada, y que se trataba únicamente de una cuestión de procedimiento legal, en agosto el Congreso Estadounidense aprobó el proyecto de ley de presupuestos agrícolas para el año fiscal 2008, cuyo artículo 731 prohíbe la importación de estos productos originarios de China. China cuestionó la justificación científica en que se basó esta decisión, así como el modo en que dicho artículo aplicó el principio del Acuerdo MSF que postula la necesidad de reducir al mínimo las consecuencias negativas en el comercio y el principio de evaluación del riesgo. China esperaba que los Estados Unidos derogaran el artículo 731 y levantaran la prohibición lo antes posible.
Los Estados Unidos desean señalar que el Congreso aún no ha aprobado el proyecto de ley de presupuestos agrícolas, que podría sufrir cambios posiblemente sustanciales antes de que el Presidente lo sancione como ley.
En abril de 2008 la representante de China indicó que, pese a las numerosas reuniones bilaterales que se habían celebrado, incluso sobre el reconocimiento de la equivalencia, los Estados Unidos seguían negando el acceso a su mercado a los productos avícolas cocinados procedentes de China. Los Estados Unidos habían admitido que no había problemas técnicos para importar esos productos, pese a lo cual su importación seguía sujeta a restricciones de carácter jurídico. El proyecto de ley de presupuestos agrícolas, que contenía una disposición específica que no permitía las importaciones procedentes de China, se había sancionado como ley. Esa prohibición era contraria a lo establecido en los párrafos 2 y 3 del artículo 2 del Acuerdo MSF, ya que la ley era discriminatoria y no estaba basada en principios científicos. Este hecho sentaba un mal precedente, que demostraba que las medidas sanitarias y fitosanitarias se podían invalidar fácilmente mediante leyes que no tenían en cuenta factores científicos.
La representante de los Estados Unidos explicó que el proyecto de ley de presupuestos agrícolas prohibía que el Departamento de Agricultura de su país utilizara fondos federales para proseguir la labor sobre esa norma. Las preocupaciones de China se señalarían a la atención de las autoridades competentes de Washington, con la finalidad de resolver el problema lo antes posible.
En junio de 2008, China explicó que sus preocupaciones por la prohibición de los Estados Unidos de la importación de productos avícolas cocinados comenzaron en 2004. China había sido informada de que todas las cuestiones técnicas, incluido el reconocimiento de la equivalencia de su sistema sanitario, habían sido resueltas durante las consultas bilaterales. No obstante, el artículo 7333 del proyecto de ley de créditos presupuestarios para la agricultura de los Estados Unidos para el ejercicio fiscal 2008 es que los fondos asignados por dicho proyecto de ley no podían utilizarse para establecer o aplicar una norma que permitiera la importación en los Estados Unidos de productos avícolas chinos. Ese texto legislativo no tenía en cuenta el hecho de que el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) había realizado una evaluación del riesgo que concluía que los productos avícolas cocinados chinos no ocasionaban riesgos para la salud. China consideraba que la ley era discriminatoria, y que no tenía fundamento científico. China solicitó información actualizada sobre la situación, y una indicación de la fecha en la que se permitiría la entrada al mercado de los Estados Unidos de productos avícolas cocinados chinos.
Los Estados Unidos indicaron que su país atribuía gran importancia a que sus MSF tuvieran fundamento científico. Las preocupaciones de China continuarían planteándose a las autoridades pertinentes en los Estados Unidos con la esperanza de que esta situación pudiera resolverse lo antes posible.
En octubre de 2008, la representante de China expresó preocupación por las restricciones de los Estados Unidos a la importación de productos avícolas cocinados procedentes de China, a pesar de que estos productos no presentaban problemas técnicos. No obstante, el Proyecto de Ley de créditos presupuestarios para la agricultura de los Estados Unidos prohibía el uso de fondos federales para permitir la importación de productos avícolas cocinados procedentes de China.
La representante de los Estados Unidos afirmó que continuaría informando sobre las preocupaciones de China a las autoridades pertinentes en Washington y esperaba resolver la cuestión lo antes posible.
En febrero de 2009, el representante de China reiteró sus preocupaciones acerca del proyecto de ley estadounidense de créditos presupuestarios para la agricultura para el ejercicio fiscal de 2008, que había afectado gravemente a las exportaciones de productos avícolas cocinados de China. Pese a que se habían resuelto todos los problemas técnicos tras numerosas consultas bilaterales, los Estados Unidos mantenían una prohibición de importación, ya que el artículo 733 del proyecto de ley establecía que los fondos que se habilitaran en el marco de la ley no debían destinarse al establecimiento o aplicación de una norma que permitiera la importación en los Estados Unidos de productos avícolas procedentes de China. A China le preocupaba seriamente esa legislación discriminatoria, que constituía una infracción evidente de las obligaciones internacionales de los Estados Unidos. China esperaba resolver el problema con arreglo a criterios científicos y de forma pragmática y pidió a los Estados Unidos que facilitara información actualizada al respecto.
El representante de los Estados Unidos indicó que para las autoridades de su país era muy importante garantizar que las medidas tuvieran fundamento científico. Las preocupaciones de China se señalarían a la atención de las autoridades competentes de Washington, con la finalidad de resolver el problema lo antes posible.
En octubre de 2009, el representante de China recordó que esta preocupación comercial específica relacionada con las restricciones de los Estados Unidos a las importaciones de productos avícolas cocinados se había planteado por vez primera en 2007 y reiterado en varias ocasiones. Los Estados Unidos habían modificado las cláusulas pertinentes de la Ley General de Asignaciones de 2009 y la recién aprobada Ley de Asignaciones Agrícolas de 2010 permitía las importaciones de aves de corral procesadas o productos avícolas de China únicamente si se cumplían determinadas condiciones. Se han impuesto los siguientes requisitos: auditorías de los sistemas de inspección y exámenes in situ de las instalaciones para el faenado y procesamiento de los animales, los laboratorios y otras operaciones de control; reinspección mucho más rigurosa en puerto de entrada, y la creación de un programa de intercambio de información con otros países. Aunque China señaló que se había avanzado, afirmó que las nuevas medidas eran discriminatorias porque imponían condiciones únicamente a China.
El representante de China indicó además que los requisitos previstos de auditoría e inspección eran excesivamente estrictos y que el procedimiento de certificación era complicado. Por otra parte, la nueva disposición pasaba por alto el acuerdo suscrito en 2007 entre los Estados Unidos y China sobre cuestiones técnicas pertinentes relativas a las importaciones de aves de corral y productos avícolas provenientes de China, y el hecho de que este país hubiera conseguido establecer zonas libres de enfermedades de conformidad con las normas de la OIE. China pidió a los Estados Unidos que cumplieran sus obligaciones en el marco de la OMC y actuara decididamente para eliminar las medidas discriminatorias y normalizar el comercio.
La representante de los Estados Unidos dijo que su Gobierno velaba por que sus medidas se fundamentaran en la ciencia y estuvieran en conformidad con el Acuerdo MSF de la OMC. La Ley de Asignaciones Agrícolas aprobada en 2009 permitía al USDA adoptar una postura con respecto a una solicitud de China para exportar productos avícolas a los Estados Unidos, siempre que la Secretaría de Agricultura se comprometiera ante el Congreso a adoptar determinadas medidas. En concreto, debía especificar el procedimiento normalizado que se aplicaría a la solicitud de exportación de productos avícolas de cualquier país. Dijo que el USDA cumpliría sus obligaciones en materia de transparencia y notificación al Congreso, pero la decisión sobre la solicitud de China ni sobre cualesquiera importaciones de ese país no dependía del Departamento.
En marzo de 2010, China reiteró que en el artículo 743 de la Ley de Créditos Presupuestarios para la Agricultura de 2010 de los Estados Unidos se establecían prescripciones discriminatorias con respecto a los productos avícolas elaborados de China. China había planteado preocupaciones similares en relación con los artículos 733 y 727 de las Leyes de Créditos Presupuestarios de 2008 y 2009, respectivamente. Dijo que las disposiciones del artículo 743 eran discriminatorias y exigían una reinspección mucho más rigurosa en los puertos de entrada, la creación de un programa de intercambio de información con otros países, auditorías de los sistemas de inspección y exámenes in situ de las instalaciones para el faenado y procesamiento de los animales. Esas prescripciones, que se aplicaban específicamente a China, no estaban en conformidad con los párrafos 2 y 3 del artículo 2 del Acuerdo MSF. Aunque los Estados Unidos afirmaban que en el artículo 743 sólo se establecían compromisos que debía asumir la Secretaría de Agricultura ante el Congreso de los Estados Unidos, las nuevas prescripciones impondrían obligaciones sustanciales a China cuando exportara productos avícolas a los Estados Unidos. El USDA finalizó a finales de 2007 el proceso de reconocimiento de la equivalencia de los sistemas chinos de inspección y control de las aves de corral. No obstante, nunca se había terminado la única tarea restante, que era finalizar el proceso legislativo de los Estados Unidos. China estaba sumamente decepcionada por las observaciones formuladas recientemente por los Estados Unidos de que había que reiniciar el proceso de reconocimiento de la equivalencia con respecto a las aves de corral de China.
Los Estados Unidos respondió que la Ley de Créditos Presupuestarios para la Agricultura, el Desarrollo Rural, la Administración de Productos Alimenticios y Farmacéuticos y los Organismos Conexos de 2010 permitía al USDA utilizar fondos para establecer y aplicar normas de equivalencia en relación con las aves de corral de China. El Servicio de Bromatología (FSIS) del USDA estaba avanzando en el proceso de equivalencia con respecto a China, y había solicitado información sobre la nueva Ley de inocuidad de los alimentos de China relativa a los sistemas de inspección de las aves de corral, así como sobre cualquier otra modificación de sus leyes y reglamentos relacionados con esos sistemas. Ese tipo de solicitud se hacía a cualquier país que hubiera modificado significativamente su sistema de inocuidad de los alimentos durante un proceso de determinación de la equivalencia.
En junio de 2010, China reiteró que en el artículo 743 de la Ley de Créditos Presupuestarios para la Agricultura de 2010 de los Estados Unidos se establecían prescripciones discriminatorias con respecto a los productos avícolas elaborados de China. China había planteado anteriormente esta preocupación, en las reuniones de octubre de 2009 y marzo de 2010. En esta última los Estados Unidos informaron de que habían solicitado información adicional sobre la nueva Ley de inocuidad alimentaria de China. China dijo que a finales de 2007 se había finalizado un reconocimiento de la equivalencia con los Estados Unidos y que, por consiguiente, los productos avícolas cocinados provenientes de China cumplían las prescripciones estadounidenses antes de la adopción y la aplicación de la nueva Ley de inocuidad alimentaria. China afirmó que no se podía pretextar esta nueva Ley para obstaculizar el proceso de consulta en marcha, e instó de nuevo a los Estados Unidos a que eliminasen las restricciones discriminatorias a los productos avícolas cocinados provenientes de China.
Los Estados Unidos señaló que su país no mantenía restricciones financieras que limitaran la capacidad de su Departamento de Agricultura para proseguir la labor normativa de equivalencia con China para las aves de corral. En los últimos meses, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos se había dirigido en varias ocasiones a China para seguir adelante con la solicitud de equivalencia, solicitando específicamente que se actualizase esa solicitud y que se proporcionase más información sobre la nueva Ley de inocuidad alimentaria. El Departamento de Agricultura se había comprometido a adoptar normas basadas en pruebas científicas y conformes a sus obligaciones internacionales. Los Estados Unidos instaron a China a colaborar con su Departamento de Agricultura en relación con su solicitud de equivalencia y a proporcionar la información solicitada lo antes posible.