Número de PCE - 190

Regionalización y reconocimiento de la situación de país libre de enfermedades animales

Mantenida por: Sin Especificar
Planteada por: Unión Europea
Respaldado por:
Planteada por primera vez en: marzo 2004 G/SPS/R/33, para. 52
Planteada posteriormente en: junio 2004 (G/SPS/R/34, paras. 35-36)
octubre 2004 (G/SPS/R/35, para. 87)
marzo 2005 (G/SPS/R/36/Rev.1, paras. 52-54)
Número de veces posteriormente presentada: 3
Documentos pertinentes: Planteada oralmente
Productos abarcados: 0103 Animales vivos de la especie porcina.; 0201 Carne de animales de la especie bovina, fresca o refrigerada.; 0202 Carne de animales de la especie bovina, congelada.; 0203 Carne de animales de la especie porcina, fresca, refrigerada o congelada.
Palabra clave (tema) principal : Sanidad animal
Palabras claves: Sanidad animal; Salud de las personas; Normas internacionales/armonización; Zoonosis; Zonas libres de plagas o enfermedades / Regionalización
Situación: Parcialmente resuelta
Solución: Varios Miembros de la OMC suprimieron las restricciones impuestas a ciertos Estados miembros de las CE
Fecha en que se comunicó su resolución:

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

En marzo de 2004, las CE indicaron que reconocían la regionalización y basaban su política en el artículo 6 del Acuerdo MSF, aunque algunos Miembros no otorgaban el mismo trato a la regionalización. Las Comunidades Europeas habían proporcionado pruebas a los Miembros importadores con respecto a las regiones libres de enfermedades y les habían facilitado el acceso para llevar acabo inspecciones o aplicar cualquier otro procedimiento pertinente, según lo previsto en el artículo 6. No obstante, los Estados miembros de las CE seguían experimentando restricciones injustificadas a la exportación en relación con la presunta presencia de enfermedades en esas regiones. Por ejemplo, Alemania, Bélgica y los Países Bajos habían experimentado restricciones a la importación a causa de la influenza aviar altamente patógena, aunque habían recuperado su condición de países libres de la enfermedad en noviembre de 2003. Francia, Italia y España habían experimentado restricciones injustificadas en relación con la peste porcina clásica debido a la no aplicación del principio de regionalización. Por otra parte, todos los Estados miembros de las CE estaban oficialmente libres de la fiebre aftosa, pero seguían enfrentándose con restricciones injustificadas a la importación. Las Comunidades Europeas instaron a todos los Miembros a respetar las obligaciones derivadas del Acuerdo MSF en materia de regionalización y a reconocer la situación de países libres de enfermedades de los Estados miembros de las CE, suprimiendo las restricciones injustificadas a la importación.
En junio de 2004, las CE señalaron que algunos Miembros de la OMC no reconocían que todos los Estados miembros de las CE estaban oficialmente libres de fiebre aftosa, con arreglo a los criterios de la OIE. Desde 2002 no se había registrado ningún nuevo brote de fiebre aftosa en el territorio de las Comunidades Europeas, que consideraban que la epidemia estaba bajo control y que la enfermedad se había erradicado por completo. Según las normas de la OIE, los países podían recuperar la situación de exentos tres meses después de que se hubiese identificado el último caso, siempre que se hubiese aplicado una política de sacrificio sistemático y medidas de vigilancia serológica. No existía ninguna justificación científica para aplicar medidas restrictivas a los productos de las CE a causa de la fiebre aftosa.
Las CE destacaron también la falta de reconocimiento del principio de regionalización en relación con la peste porcina clásica. Las CE habían seguido reconociendo como zonas libres de la enfermedad a varios Miembros de la OMC que, por su parte, no aplicaban el principio de regionalización a las Comunidades Europeas. Las CE proporcionaban periódicamente, a los países importadores que la solicitasen, información relativa a los Estados miembros de las CE que podían considerarse libres de la peste porcina clásica y habían facilitado asimismo las inspecciones. Sin embargo, algunos Miembros de la OMC seguían imponiendo restricciones a las importaciones procedentes de Italia y Francia por motivos relacionados con la peste porcina clásica. Las Comunidades Europeas instaban a los Miembros a que respetaran el artículo 6 del Acuerdo MSF, particularmente en relación con Italia y Francia, y se brindaban a proporcionar cualquier información de interés para facilitar el cumplimiento de esa petición.
En octubre de 2004, las CE recordaron que habían pedido a los Miembros en ocasiones anteriores que se adhirieran a los principios de regionalización y que reconocieran la situación de libres de enfermedad de los Estados miembros de las CE. Varios Miembros de la OMC habían suprimido las restricciones impuestas a algunos Estados miembros de las CE. Las Comunidades Europeas facilitarían a los Miembros de la OMC toda la información necesaria para demostrar su situación de libre de la enfermedad.
En marzo de 2005, las Comunidades Europeas señalaron nuevamente la atención sobre el hecho de que algunos Miembros de la OMC seguían aplicando restricciones injustificadas a las exportaciones de productos de origen animal de las CE, a pesar de que la totalidad del territorio de éstas había sido declarado oficialmente libre de fiebre aftosa. Desde 2002 no se había registrado ningún nuevo brote de fiebre aftosa en el territorio de las Comunidades Europeas, y la enfermedad estaba completamente erradicada. Austria había registrado su último brote de fiebre aftosa en 1981, no obstante lo cual algunos Miembros de la OMC todavía se negaban a reconocer que este país estaba libre de la enfermedad, por lo que existía una prohibición total con respecto a las importaciones de sus productos de origen animal. Las Comunidades Europeas instaron a todos los Miembros a que cumplieran las obligaciones establecidas en el Acuerdo MSF en relación con el reconocimiento de la condición de zona libre de enfermedades, y a que suprimieran todas las restricciones injustificadas a la importación.
Las CE estaban en condiciones de demostrar a los Miembros de la OMC importadores cuáles de sus regiones podían exportar con seguridad porcinos vivos, carne de porcino y sus productos. España se hallaba oficialmente libre de peste porcina clásica desde julio de 2002, de conformidad con las normas internacionales. Sin embargo, algunos Miembros de la OMC seguían aplicando una prohibición a las importaciones de productos de carne de porcino procedentes de ese Estado miembro de las CE. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 2 del Acuerdo MSF, no había justificación científica para prohibir las importaciones de productos procedentes de un país en el que no existiera una enfermedad. Las CE instaron a todos los Miembros a que cumplieran las obligaciones establecidas en el Acuerdo MSF en relación con el reconocimiento de la situación de zona libre de peste porcina clásica, y a que eliminaran todas las restricciones conexas injustificadas a la importación de porcinos vivos, carne de porcino y sus productos procedentes no sólo de España, sino de todos los demás Estados miembros de las CE libres de esa enfermedad.