Número de PCE - 56

Notificación relativa a la modificación de la Ley de Protección Fitosanitaria del Japón

Mantenida por: Japón
Planteada por: Estados Unidos de América
Respaldado por: Australia; Canadá; Chile; Filipinas; Nueva Zelandia; Unión Europea; Uruguay
Planteada por primera vez en: noviembre 1998 G/SPS/R/13, paras. 31-34
Planteada posteriormente en: noviembre 1999 (G/SPS/R/17, para. 82)
julio 2001 (G/SPS/R/22, para. 127 )
Número de veces posteriormente presentada: 2
Documentos pertinentes: G/SPS/GEN/100, G/SPS/N/JPN/37, G/SPS/GEN/265
Productos abarcados:
Palabra clave (tema) principal : Sanidad vegetal
Palabras claves: Normas internacionales/armonización; Sanidad vegetal
Situación: No se ha notificado
Solución:
Fecha en que se comunicó su resolución:

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

En noviembre de 1998, los Estados Unidos observaron que en el proyecto de reglamento se proponía la adición de 27 plagas a la lista de plagas no cuarentenarias de la Ley de Protección Fitosanitaria del Japón. Aunque se sentían alentados por ciertos aspectos de la propuesta del Japón, los Estados Unidos seguían preocupados por la base y la aplicación de la legislación fitosanitaria de este país. Las enmiendas de la legislación no parecían alterar la práctica vigente de exigir la fumigación y otros tratamientos costosos para la mayoría de las plagas no cuarentenarias, incluso las que estaban extendidas en el Japón y no eran objeto de reglamentación o controles cuarentenarios internos. Los Estados Unidos instaron al Japón a que tuviera en cuenta la definición de plaga cuarentenaria de la CIPF. Las Comunidades Europeas pidieron al Japón que explicara el fundamento científico de esta medida y la evaluación del riesgo en la que se basaba. El Japón respondió que su definición de plagas cuarentenarias se ajustaba a la de la CIPF. La lista de plagas no cuarentenarias se examinaría en el futuro con vistas a su ampliación. El Japón acogió positivamente las consultas bilaterales continuadas sobre este asunto.
En noviembre de 1999, las Comunidades Europeas recordaron su solicitud de una explicación de la medida japonesa, a la cual no habían recibido respuesta. El Japón anunció que el asunto se examinaría bilateralmente.
En julio de 2001, los Estados Unidos indicaron que continuaban tratando esta cuestión bilateralmente con el Japón.