Número de PCE - 34

Medidas relativas a la fiebre aftosa

Mantenida por: Japón
Planteada por: Argentina; Unión Europea
Respaldado por:
Planteada por primera vez en: octubre 1997 G/SPS/R/9/Rev.1, para. 46
Planteada posteriormente en: marzo 2002 (G/SPS/R/26, paras. 15-17)
Número de veces posteriormente presentada: 1
Documentos pertinentes: G/TBT/Notif.97.357, G/SPS/GEN/1269
Productos abarcados: 02 Carne y despojos comestibles
Palabra clave (tema) principal : Sanidad animal
Palabras claves: Sanidad animal; Obstáculos técnicos al comercio (OTC)
Situación: Parcialmente resuelta
Solución: Resolución parcial se aplica a la Union europea únicamente.
Fecha en que se comunicó su resolución: 16/10/2013

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

La Argentina planteó preguntas sobre la medida OTC notificada, que autorizaba las importaciones de vacunas inactivadas contra la fiebre aftosa (pero sólo el tipo O del virus de la fiebre aftosa inactivado) y dispensaba a los agentes de realizar los habituales procedimientos de aprobación. Se designaron tres países como proveedores: Alemania, Países Bajos y el Reino Unido. La Argentina pidió aclaración con respecto a: a) la situación actual de la fiebre aftosa en el Japón desde la entrada en vigor de la decisión de importar vacunas contra esta enfermedad; b) los criterios utilizados para designar sólo tres fuentes de suministro; c) si el propio Japón se consideraba un país de "riesgo cero" y si se había realizado una evaluación del riesgo que respaldase esa situación de "riesgo cero"; y d) puesto que la OIE había declarado a la Argentina libre de la fiebre aftosa con vacunación, cómo veía el Japón su política actual de no importar carne argentina. El Japón explicó que la medida notificada era una modificación de los procedimientos de aprobación relativos a la importación de vacunas para situaciones de urgencia. Era una medida precautoria tras el brote de fiebre aftosa en el Taipei Chino en marzo de 1997. La Argentina indicó que facilitaría al Japón sus preguntas por escrito.
En marzo de 2002, las Comunidades Europeas declararon que la lentitud de los procedimientos administrativos había causado perturbaciones injustificadas del comercio de algunos Estados miembros de las CE con el Japón. A pesar del reconocimiento formal de la OIE de que los Estados miembros de la CE estaban libres de la fiebre aftosa, los procedimientos del Japón para el reconocimiento de esta situación se alargaban interminablemente. Las Comunidades Europeas habían hecho todo lo posible para cumplir las prescripciones japonesas y estaban decepcionadas por el hecho de que el Japón no hubiera comenzado el proceso de reapertura hasta después de la declaración oficial por la OIE de que sus Estados estaban libres de la fiebre aftosa, el 19 de septiembre de 2001. Las CE señalaron que el propio proceso de reapertura era extremadamente complicado y que, sumado al retraso en la organización de una misión de inspección japonesa, había demorado innecesariamente la reapertura del mercado. Además, las Comunidades Europeas estimaban que el uso de cuestionarios sólo estaba justificado en el momento del brote y que las prescripciones de importación se debían establecer claramente desde el comienzo. El representante de las Comunidades Europeas pidió una indicación del plazo adicional que necesitaría el Japón para reconocer la situación de inexistencia de fiebre aftosa en las CE. El Japón observó que la evaluación del riesgo de la fiebre aftosa se había retrasado debido a las respuestas tardías de Francia, Irlanda y los Países Bajos.