Número de PCE - 111

Restricciones en relación con la fiebre aftosa

Mantenida por: Indonesia
Planteada por: Argentina
Respaldado por: Brasil
Planteada por primera vez en: octubre 2001 G/SPS/R/25, paras. 92-93 (véase también el punto 132)
Planteada posteriormente en: octubre 2003 (G/SPS/R/31, paras. 35-36)
junio 2004 (G/SPS/R/34, paras. 34-35)
octubre 2004 (G/SPS/R/35, paras. 53-55)
marzo 2005 (G/SPS/R/36/Rev.1, paras. 48-49)
junio 2005 (G/SPS/R/37/Rev.1, paras 175-176)
octubre 2005 (G/SPS/R/39, paras. 76-79)
Número de veces posteriormente presentada: 6
Documentos pertinentes: G/SPS/GEN/240
Productos abarcados: 02 Carne y despojos comestibles; 07 Hortalizas, plantas, raíces y tubérculos alimenticios; 10 Cereales; 0201 Carne de animales de la especie bovina, fresca o refrigerada.; 0202 Carne de animales de la especie bovina, congelada.; 1005 Maíz.
Palabra clave (tema) principal : Sanidad animal
Palabras claves: Sanidad animal; Normas internacionales/armonización
Situación: No se ha notificado
Solución:
Fecha en que se comunicó su resolución:

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

En octubre de 2001, la Argentina señaló que había planteado su preocupación por las restricciones impuestas por Indonesia sobre ciertos productos en relación con la fiebre aftosa. Aunque Indonesia había informado de que había reclasificado esos productos, los cambios no se habían puesto en práctica, y la Argentina todavía no podía exportar los productos en cuestión, principalmente hortalizas y maíz. Indonesia afirmó que la prohibición impuesta al maíz argentino se había levantado en agosto de 2001. Indonesia esperaba mantener nuevas conversaciones bilaterales.
En octubre de 2003, la Argentina señaló que Indonesia aplicaba restricciones a las importaciones de productos procedentes de su país que iban más allá de las recomendaciones de la OIE (G/SPS/GEN/240) y que incluían productos no afectados por la fiebre aftosa, es decir, los cereales. Pidió a Indonesia que proporcionara pruebas científicas que justificasen las medidas o que las levantara. La Argentina había suministrado documentación en una reunión bilateral informal con Indonesia y había propuesto una visita de expertos para solucionar la cuestión. Indonesia indicó que la fiebre aftosa planteaba un riesgo grave debido a que su país estaba libre de la enfermedad. La prohibición se evaluaba periódicamente y podía ser temporal; se estaba examinando la posibilidad de una visita de expertos de Indonesia. Se estaban haciendo progresos sobre esta cuestión mediante consultas con la Argentina, e Indonesia mantendría informado al Comité.
En junio de 2004, la Argentina señaló que, a pesar de varias peticiones dirigidas al servicio veterinario de Indonesia, la importación de carne de bovino argentina seguía prohibida. Indonesia exigía que las zonas de procedencia de productos de origen bovino hubiesen estado exentas de fiebre aftosa durante los 12 meses anteriores y que en ellas no se hubiesen realizado vacunaciones en los tres años inmediatamente anteriores. Esas medidas eran más estrictas que las recomendaciones oficiales de la OIE. Indonesia no había facilitado datos científicos que justificasen esas medidas restrictivas. Indonesia señaló que la cuestión se había examinado en reuniones bilaterales con la Argentina. La importación de rumiantes y sus productos de países en situación endémica o libres de la fiebre aftosa con vacunación estaba prohibida hasta que las comisiones de expertos en materia de salud pública veterinaria y sanidad animal de Indonesia hubiesen adoptado nuevas decisiones.
En octubre de 2004, la Argentina informó de que Indonesia seguía prohibiendo las importaciones de carne de bovino argentina. Se pidió a Indonesia que cumpliera las recomendaciones de la OIE o presentara un análisis del riesgo para justificar sus medidas. El Brasil compartía las preocupaciones de la Argentina. Indonesia había prohibido las importaciones de soja y productos de soja procedentes de zonas libres de la fiebre aftosa con vacunación del Brasil. Las medidas de Indonesia eran incompatibles con las directrices y recomendaciones de la OIE y con el artículo 6 del Acuerdo MSF.
Indonesia explicó que cualquier país que deseara exportar a Indonesia debía estar libre de fiebre aftosa y de peste bovina, según lo estipulado en el Decreto del Ministerio de Agricultura de Indonesia de 1992. Los países que cumplían estos requisitos estaban autorizados a exportar a Indonesia. Con respecto a la Argentina, se habían permitido las importaciones al ser declarado el país libre de fiebre aftosa en el año 2000. Sin embargo, luego se había registrado un brote de la enfermedad y se habían suspendido. La OIE no había declarado a la Argentina y el Brasil libres de fiebre aftosa sin vacunación. Las mismas condiciones eran aplicables también a la soja y sus productos y se permitirían las importaciones una vez que los brotes estuvieran bajo control.
En marzo de 2005, la Argentina adujo que las restricciones impuestas por Indonesia eran incompatibles con el párrafo 2 del artículo 2, el párrafo 1 del artículo 5 y el párrafo 3 del artículo 3 del Acuerdo MSF. Los requisitos impuestos por Indonesia no sólo eran más estrictos que las disposiciones del Código Sanitario para Animales Terrestres de la OIE, sino que estaban aún menos justificados ahora que la región de la Argentina situada al norte del paralelo 42º había vuelto a ser declarada libre de fiebre aftosa con vacunación. Indonesia indicó que había presentado un protocolo para la aprobación e inspección de las exportaciones de productos cárnicos de la Argentina, y esperaba la respuesta de ese país.
En junio de 2005, la Argentina recordó que las prescripciones impuestas por Indonesia, conforme a las cuales el país de origen tenía que haber estado libre de fiebre aftosa como mínimo durante los 12 meses anteriores a la expedición y no haber procedido a la vacunación contra la enfermedad en tres años, excedían las establecidas en el Código de la OIE, especialmente teniendo en cuenta que la Argentina había recuperado su condición de país libre de fiebre aftosa. El Brasil informó de que sus exportaciones de carne y productos cárnicos a Indonesia se habían enfrentado con problemas similares. Indonesia indicó que transmitiría las preocupaciones expresadas a las autoridades competentes.
En febrero de 2006, la Argentina señaló que había invitado a las autoridades sanitarias de Indonesia a que inspeccionaran toda la cadena de producción argentina de carne. El Brasil explicó que seguían aplicándose restricciones a productos tales como la carne sometida a tratamiento térmico, aunque la tecnología empleada protegía al producto de la infección de fiebre aftosa.
Indonesia aclaró que aplicaba una política de máxima seguridad con respecto a los productos de origen animal importados, sobre la base de dos criterios: sanidad animal y salud pública en materia veterinaria. El objetivo general era mantener la condición de Indonesia de país libre de todas las principales enfermedades, como la fiebre aftosa y la EEB, y proteger la salud y la tranquilidad de los consumidores garantizando la inocuidad de los animales distribuidos en el país. Indonesia realizó exámenes in situ de los exportadores potenciales, con el fin de reunir información directa y detallada como requisito previo a la obtención de la autorización de importación. En diciembre de 2005, Indonesia había notificado a la Argentina su intención de visitar el país para realizar un examen in situ.