Número de PCE - 93

Prescripciones fitosanitarias impuestas a las importaciones de patatas (papas), ajo y cebollas

Mantenida por: Venezuela, República Bolivariana de
Planteada por: Argentina
Respaldado por: Canadá; Estados Unidos de América
Planteada por primera vez en: marzo 2001 G/SPS/R/21, paras. 26-28
Planteada posteriormente en: julio 2001 (G/SPS/R/22, para. 131)
octubre 2001 (G/SPS/R/25, paras. 99-100)
marzo 2002 (G/SPS/R/26, para. 43)
junio 2002 (G/SPS/R/27, paras. 54-55)
abril 2003 (G/SPS/R/29, paras. 53-54)
junio 2003 (S/SPS/R/30, paras. 36-38)
octubre 2003 (G/SPS/R/31, paras. 23-24)
marzo 2004 (G/SPS/R/33, paras. 63-64)
Número de veces posteriormente presentada: 8
Documentos pertinentes: Planteada oralmente
Productos abarcados: 0701 Patatas (papas)* frescas o refrigeradas.; 0703 Cebollas, chalotes, ajos, puerros y demás hortalizas («incluso silvestres») aliáceas, frescos o refrigerados.
Palabra clave (tema) principal : Sanidad vegetal
Palabras claves: Proc. de control, inspección y aprobación; Sanidad vegetal; Demoras indebidas
Situación: No se ha notificado
Solución:
Fecha en que se comunicó su resolución:

Extractos de los resumenes de las reuniones del Comité MSF

En marzo de 2001, la Argentina proporcionó información acerca de las restricciones impuestas desde 1997 por la República Bolivariana de Venezuela a la importación de ajo argentino a causa de haber detectado Urocystis cepulae. En virtud del Pacto Andino no se habían adoptado medidas de cuarentena contra la Argentina. Con respecto a las patatas, la Argentina había comenzado sus actividades para abrir el mercado venezolano en 1996, enviando la información necesaria para realizar una evaluación del riesgo. La Argentina expresó su preocupación por la aparente falta de voluntad por parte de la República Bolivariana de Venezuela para llevar adelante ambas cuestiones. Además, la Argentina estaba preocupada por la falta de coherencia en la manera de aplicar la Resolución 431 de las normas sanitarias y fitosanitarias obligatorias de la Comunidad Andina. La República Bolivariana de Venezuela explicó que no había falta de voluntad para llevar adelante estas cuestiones. En relación con el ajo, estaba en marcha el proceso administrativo para establecer los protocolos necesarios. Con respecto a las patatas, la República Bolivariana de Venezuela consideraba que había un problema de compatibilidad entre las normas fitosanitarias argentinas y las correspondientes de la Comunidad Andina. Colombia pidió a la Argentina que presentase su preocupación a la Comunidad Andina.
En julio de 2001, la Argentina informó al Comité de que se habían celebrado reuniones bilaterales y de que, aunque el problema no se había solucionado completamente, la República Bolivariana de Venezuela había demostrado su voluntad de encontrar una solución. En octubre de 2001, la Argentina pidió que la República Bolivariana de Venezuela diera una respuesta técnica a las preguntas planteadas durante una reciente reunión bilateral sobre las restricciones sanitarias a la importación de patatas, de manera que se facilitara el inicio del comercio de este producto. La República Bolivariana de Venezuela respondió que estaba tratando de evitar la entrada de esas plagas que existían en la Argentina pero no eran autóctonas de Venezuela. Los servicios sanitarios estaban evaluando la idoneidad de otros métodos, como por ejemplo zonas libres de plaga, que se ajustaran a las legítimas preocupaciones comerciales de la Argentina y al nivel adecuado de protección de la República Bolivariana de Venezuela.
En marzo de 2002, la Argentina informó de que se habían celebrado negociaciones bilaterales con las autoridades sanitarias venezolanas, pero en los protocolos acordados para la importación de patatas, ajo y cebolla habían quedado pendientes las cuestiones de la certificación y de las visitas de inspección de funcionarios venezolanos. En vista del carácter estacional de estos productos, a la Argentina le preocupaba el hecho de que si las visitas de inspección no se realizasen pronto, no se podría realizar exportaciones antes de 2003. En respuesta, la República Bolivariana de Venezuela declaró que sus autoridades estaban esperando una propuesta de la Argentina sobre una fecha adecuada para la visita de inspección.
En junio de 2002, la Argentina declaró que no se habían realizado progresos en la solución de los problemas de los que se derivaban las restricciones impuestas por la República Bolivariana de Venezuela a las patatas, ajos y cebollas. La Argentina estaba pendiente de la visita sobre el terreno que la República Bolivariana de Venezuela había indicado que era necesaria antes de poder reanudar el comercio. La República Bolivariana de Venezuela señaló que su país había hecho algunas revisiones de sus prescripciones y en ese momento estaba organizando una visita técnica para examinar los sistemas de vigilancia de las plagas en las zonas de producción de la Argentina con la esperanza de encontrar una solución al problema.
En abril de 2003, la Argentina informó al Comité de que expertos técnicos de Venezuela habían visitado la Argentina para verificar las reclamaciones de este país con respecto a su condición de libre del carbón de la cebolla (Urocystis cepulae). Las deliberaciones habían llegado a su fase final y las autoridades argentinas esperaban la publicación del informe de los expertos venezolanos que permitiría resolver esta cuestión. La República Bolivariana de Venezuela informó de que antes de la reunión del Comité habían tenido lugar consultas bilaterales con la Argentina y que el informe de los expertos se publicaría en breve.
En junio de 2003, la Argentina informó de que no había recibido aún el informe definitivo, e instó a la República Bolivariana de Venezuela a que le comunicara los resultados de la visita, a fin de poder iniciar el comercio. La República Bolivariana de Venezuela aclaró que las importaciones de la Argentina no estaban prohibidas sino sujetas a ciertos requisitos; además, había llevado a cabo una evaluación del riesgo que proporcionaba las justificaciones necesarias. Los resultados de esa evaluación se comunicarían a los servicios sanitarios de la Argentina como parte del plan de trabajo mutuamente convenido.
En octubre de 2003, la Argentina informó de que funcionarios de Venezuela habían visitado la Argentina en diciembre de 2002 para confirmar la ausencia del carbón de la cebolla. La Argentina había recibido un informe de la República Bolivariana de Venezuela justo la semana anterior, y esperaba que esto significase la solución de la cuestión. Los Estados Unidos y el Canadá dijeron que compartían las preocupaciones expresadas por la Argentina acerca de las demoras o la negativa de expedir permisos de importación sin justificaciones científicas. La República Bolivariana de Venezuela señaló que el informe se había enviado a la Argentina en marzo, y que ya se podía realizar un protocolo de importación.
En marzo de 2004, la Argentina informó al Comité de que, durante las conversaciones bilaterales celebradas el 16 de marzo de 2004, se había presentado a la República Bolivariana de Venezuela un documento técnico. La Argentina y la República Bolivariana de Venezuela habían convenido celebrar nuevas conversaciones y esperaban llegar a una solución con respecto a este asunto. La República Bolivariana de Venezuela informó de que había recibido los documentos solicitados a la Argentina, y esperaba que se solucionara en breve esta cuestión.